Venezuela ha pasado por más de 20 años de criminalización y persecución hacia sindicalistas a manos de un Gobierno bolivariano que posteriormente contó con un mandatario que se autodenominó “Presidente Obrero”, esto no fue excusa para detener las persecuciones, como pasó con el caso del sindicalista Rubén González, preso por defender derechos laborales; hace 20 años Venezuela fue testigo de uno de los episodios más trágicos de la historia: el despido de más de 18.000 trabajadores de la industria petrolera en el año 2003 por orden del presidente Hugo Chávez.

“Fue definitivamente un verdadero genocidio laboral” Así lo relató Horacio Medina, ingeniero petrolero y quien fuera directivo en ese momento de la Unión Nacional de Trabajadores Petroleros (Unapetrol), en entrevista para el programa radial de Provea, Son Derechos.  

Horacio Medina, ingeniero petrolero

Horacio asegura que estos acontecimientos terminaron en desalojos, despidos injustificados ilegítimos y con lo que él denomina como la toma de la renta petrolera, Petróleos de Venezuela, a manos de Hugo Chávez. Despidos a trabajadores que estaban de vacaciones, que estaban de reposo médico, mujeres embarazadas, todos despedidos por medio de listas publicadas en la prensa, sin el cumplimiento del debido proceso establecido en la ley orgánica del trabajo. 

Acontecimientos del 2002 

Recordemos que los despidos masivos sucedieron luego del paro petrolero de 2002-2003, el cual fue una huelga de las actividades laborales y económicas generales e indefinidas en Venezuela contra el gobierno de Hugo Chávez, luego de que este designara una nueva directiva para PDVSA, despidiera a siete altos funcionarios y amenazara con despedirlos a todos los miembros de la petrolera. 

Este paro fue promovido por diversos gremios venezolanos con el objetivo de presionar a Chávez para que cambiara su política económica socialista por una de libre mercado o que en su lugar renunciara a la Presidencia por las consecuencias económicas.

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Inicio del autoritarismo

Para Medina estos despidos fueron un campanazo importante para el país, ya que según él, Chávez no estaba dispuesto a aceptar ninguno de los estamentos democráticos, no tenía una mentalidad democrática sino una mentalidad de absoluta convicción totalitaria del poder “Por eso no aceptó en ningún momento las recomendaciones que se hicieron del comité de libertad sindical, el Consejo de Administración y tampoco aceptó la visita y la recomendaciones que se derivaron de muchas otras recomendaciones que vinieron de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”. 

Chávez desestimó todas estas denuncias alegando que la huelga general fue política, pero el comité de libertad sindical aseguró que el paro pudo ser asimilado a una huelga general, dirigida también contra la política económica y social del gobierno, por lo que los trabajadores no debieron ser despedidos, según el comité. Medina señala que la destrucción de esta libertad sindical no comenzó ni en el año 2010 ni en el 2014, comenzó desde el propio inicio del régimen de Hugo Chávez cuando desestimó las recomendaciones internacionales de revertir los despidos.

Debacle de la industria 

El despido de estos 18,000 trabajadores de PDVSA fue el comienzo de la destrucción, no solo de PDVSA, sino de todo el sector Conexo (industria petrolera), asegura Medina. Señala que luego de que Chávez hiciera ese genocidio laboral, le siguieron políticas de expropiaciones, desconocimiento a los protocolos de mantenimiento,  seguridad y la posterior instauración de una corrupción en la industria y el país. 

Para Medina la desprofesionalización, el desconocimiento de protocolos y la corrupción son las tres grandes causas de lo que hoy vive el sector de los hidrocarburos en Venezuela, su destrucción total: “En el año 2002/2003 fue donde se sembró la semilla de la destrucción y hoy se está recogiendo precisamente esa cosecha, la destrucción absoluta y total de la industria venezolana de los hidrocarburos”

Otro panorama posible 

Horacio Medina, ingeniero petrolero y quien fuera directivo de Unapetrol, afirma que sólo con un cambio político en Venezuela podrá ocurrir un renacer de la industria venezolana de los hidrocarburos. Destaca que existen planes en los que han trabajado más de 200 profesionales por mucho tiempo y que se ha ajustado al deterioro constante que ha tenido la industria luego de todo lo que ha venido ocurriendo: “Tenemos planes muy concretos y sabemos lo que tenemos que hacer para el caso de la emergencia, sabemos lo que tenemos que hacer para un proceso un poco más largo que abarcaría la transición para preparar al país, para preparar las industria para lo que viene, los cambio en la nueva ley orgánica de hidrocarburos, creación de los entes, la redimensión de una empresa estatal” señala. 

Medina comenta que es posible tener una empresa estatal redimensionada que acoja ese sentimiento de los venezolanos y que definitivamente permita reorganizar, convertirse un eje de lo que significa una nueva industria venezolana de los hidrocarburos. Confirma que la nueva PDVSA jamás podrá basarse en retaliaciones, ni represiones contra los trabajadores que hoy día trabajan allí, por lo que espera que nunca sean tratados de la misma manera que ellos fueron tratados; lo expresa como un acto reivindicativo que van a mantener para entrar en lo que tendría que ser una verdadera política de reconstrucción de esa industria, según el experto petrolero.


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Prensa Provea.