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Las políticas salariales del actual gobierno, no cumplen con su objetivo primario: reponer la fuerza de trabajo. El salario mínimo no cubre el costo de la canasta básica, y a ello, se suman instrumentos como el Memorándum 2792 dictado en 2018, y el instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre), creado en marzo de 2022, que rigen las políticas laborales, en el contexto del Programa de Producción, Prosperidad y Recuperación Económica, y contraviniendo lo expresado en la CRBV y la LOTTT.

Conversamos con Eduardo Sánchez, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Universidad Central de Venezuela y de la Federación de Trabajadores del Sector Universitario de Venezuela, sobre la crisis que afecta a los trabajadores universitarios y las respuestas del sector para enfrentarla.


¿Cómo explicas la actual realidad del país desde la perspectiva de los trabajadores?

Hay una situación de anomia que se explica de la siguiente manera: ¿cómo es posible que un país -de los más ricos del continente-, un país que tiene tanta diversidad, que tiene oro, coltán, que tiene las reservas de petróleo crudo más grandes del planeta, enormes reservas de gas y que tiene tierras adecuadas para la agricultura, esté en las condiciones en las que se encuentra?, con los índices más altos de pobreza de América latina, con la más alta inflación que se ha dado en nuestra historia, con los salarios más bajos y depauperados para los trabajadores en nuestro continente, y no se presenta una explicación para esta paradoja que ocurre actualmente.

Creo, que desde el punto de vista político ha habido mucha pelea, mucho conflicto, mucha situación se ha radicalizado.

Por un lado, las medidas tomadas por el gobierno norteamericano y por otros sectores de la Comunidad Económica Europea, contra Venezuela en materia económica tiene una afectación importante que no se puede negar, todas estas medidas afectan directamente al pueblo trabajador y a la clase trabajadora, más que a los jerarcas del gobierno.

Pero no es menos cierto que además del tema del bloqueo, hay otro factor que también ha golpeado mucho la economía y que también es responsable de esta situación, que es el factor económico, político.

Por ejemplo: el saqueo. A este país lo han saqueado económicamente, desde la perspectiva de la corrupción que ha imperado en el gobierno en los últimos años, que además tiene una alta tasa muy grande, con nuevos ricos que han surgido de la noche a la mañana y que es obvio y evidente, con gente que han huido del país y que les han quitado plata en Estados Unidos y otros países.

La política económica del gobierno ha sido un fracaso. Ha ido de mal en peor. No consigue la brújula, y en el marco de la profunda crisis que vive la sociedad venezolana, no le ha quedado más alternativa que aplicar y atacar la crisis con las armas y medidas del capital. Es el caso por ejemplo del problema del pueblo trabajador, es el caso de aplicar medidas como por ejemplo tratar de convertir al país en un gran casino, en un gran bodegón, para explotar recursos naturales, recursos que están ahí, pero sin ningún tipo de control..

¿Cómo analizas la crisis del sector universitario y sus trabajadores, en el contexto de la crisis general del país?

Las universidades somos parte de la sociedad y en ellas hay un conglomerado de trabajadores.

En estos momentos, hay alrededor -o por lo menos la última cifra oficial antes de la pandemia- de 211.000, trabajadores universitarios, entre trabajadores académicos, trabajadores administrativos profesionales y trabajadores obreros.

Evidentemente es una cifra de importancia significativa, porque es un conglomerado de la sociedad venezolana y que tiene que verse afectada. Pero además, es que en las actuales medidas que viene aplicando el gobierno, desde el año 2018, y recientemente, una con el memorándum 2792, el instructivo maula con el que se empezó a rebajar el salario de los trabajadores, y luego el instructivo de la Onapre, se busca aplanar el salario de los trabajadores, aplicando una tabla rasa, por debajo de una línea media, en función de nivelar el salario de los trabajadores, para mantener a todo el mundo en una misma posición.

Efectivamente esa medida, contra los trabajadores del país, ha afectado notablemente a los trabajadores universitarios, por el hecho de que uno de los mejores contratos colectivos existentes en el país, era el nuestro. 

Cuando se aplica la podadora, del llamado instructivo Onapre, los más afectados son los universitarios y siempre el trabajador universitario, ha sido uno de los más explosivos en el marco de la lucha, que hemos tenido en Venezuela. Desde hace mucho tiempo, evidentemente que se hace sentir el peso de la crisis, sino que además de sentirse, los trabajadores empiezan a dar respuestas por la defensa de sus derechos.

En ese sentido, la clase trabajadora universitaria, en estos momentos está en la calles, está en el país, está peleando y progresivamente se va a ir incorporando, porque la política del gobierno es una política sistémica de agresión, hacia el sector de los trabajadores del país.

Hoy por ejemplo vemos como, en el marco de estos sectores, los trabajadores universitarios, los trabajadores de la educación básica del magisterio, los compañeros obreros de la salud, pero también de las enfermeras y los trabajadores jubilados, están en el centro del polvorín.

Son estos trabajadores los que vienen fijando la línea, la conducta de la lucha, que lograron arrebatar una victoria pequeña, pero importante, de romper las pretensiones del gobierno, de hecho de ir hacia la eliminación progresiva de los bonos vacacionales y de los aguinaldos.

Porque el hecho de que te digan que te van a pagar los bonos de vacaciones de agosto, en diciembre como pretendían estos señores, te los van a pagar, devaluados o sencillamente, no te van a pagar.

El pueblo trabajador reaccionó, conjuntamente con muchos otros trabajadores del país y eso generó una amplia movilización, en todo el país. Pudiéramos decir, que en estos momentos se movilizaron cerca de 20.000 personas, de manera casi simultánea y eso hizo que el gobierno pensara las cosas para que eso no se le saliera de las manos y tuvo que echar para atrás, esas medidas. 

Y eso es un elemento importante que queríamos reseñar en el caso. Por eso es que esta crisis, efectivamente afecta, a los trabajadores, a la universidad y de la que nosotros somos parte de su vocería, en el marco de lo que es la lucha de calle.


Armando Guerra | Colaboración para Prensa Provea