Marino Alvarado | Los días 14 y 15 de noviembre se realizó en los espacios de la Universidad Metropolitana en Caracas, el IV Encuentro de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos, con la participación de más de 250 activistas de 150 organizaciones de la sociedad civil venezolana de 21 estados del país.

Los temas del encuentro buscaron estimular un debate sobre cuál es el papel y los retos del movimiento de derechos humanos en la actual coyuntura. De qué manera aumentar las capacidades para seguir atendiendo a las víctimas de violaciones de derechos humanos y asumir los  desafíos que impone trabajar en un contexto de creciente autoritarismo.

El propio encuentro fue un acto de resistencia contra quienes se empeñan en promover desesperanza e incertidumbre. El intercambio de experiencias e informaciones, el esfuerzo por acordar una ruta básica común y el compromiso colectivo de seguir trabajando por la promoción y defensa de los derechos de la población favorecen seguir avanzando en medio de las adversidades.

En el encuentro se redactó una Declaración que constituye un llamado a nuestro pueblo y las organizaciones sociales y políticas para la lucha por el rescate de la democracia y afrontar la emergencia humanitaria compleja que deteriora cada vez más la calidad de vida de la población.

Se afirma en la Declaración que se ratifica la necesidad de contribuir a la unión de las fuerzas democráticas del país a objeto de desarrollar las acciones necesarias en el marco de la Constitución de 1999 para avanzar hacia el restablecimiento de la democracia; igualmente trabajar para presentar al país una propuesta desde la perspectiva de los derechos humanos  aporte a la reconstrucción y el reencuentro del país, una vez rescatada la democracia. Los y las defensoras asumieron el compromiso de realizar el máximo de los esfuerzos para acompañar a todas las víctimas de violaciones de los derechos humanos con el fin de lograr Memoria, Verdad y Justicia, indispensable para avanzar hacia la reconciliación de los venezolanos.

Se hizo igualmente un llamado a la comunidad internacional. A todas las autoridades y órganos competentes de protección y asistencia de las Naciones Unidas, la Unión Europea y la Organización de los Estados Americanos para que utilicen toda la amplitud de sus mandatos y mecanismos de forma plural, coherente y concertada con las instituciones públicas legítimas y la sociedad civil venezolana para garantizar una protección eficaz de los derechos humanos en el territorio y fuera de nuestras fronteras, dando acogida y protección a los venezolanos y venezolanas  que han sido forzados a migrar aplicando las normas internacionales de protección.

Las adversidades son crecientes, los riesgos también. Sin embargo, en toda la geografía nacional hay hombres y mujeres que con la frente en alto luchan por una vida digna, promueven y ejercen solidaridad y siembran esperanza.  La población venezolana cuenta con los y las defensoras de derechos humanos en la lucha por una mejor Venezuela.

ACERCA DEL AUTOR:

Abogado, Coordinador de Investigación, Monitoreo y Difusión de Provea.