English Spanish

El Gobierno de Nicolás Maduro un día impulsa y aprueba una resolución en Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) para Asegurar el acceso equitativo, asequible, oportuno y universal” de vacunas, y al día siguiente obstaculiza por motivos políticos las vacunas del Mecanismo de Acceso Mundial a Vacunas contra COVID-19 (COVAX), específicamente la AstraZeneca.

La Resolución 46/L25 aprobada este martes 23 de marzo fue propuesta por los países No Alineados (Venezuela es parte) y aprobada por consenso (Venezuela aprobó). En esta resolución se pide a los Estados del mundo que “eliminen los obstáculos injustificados” y “faciliten” la distribución y acceso a las vacunas contra la COVID-19.

La misma Resolución afirma que las medidas contra la COVID 19 deben “aplicarse de forma no discriminatoria” lo cual contrasta con el acceso limitado de las vacunas importadas a las élites en el poder de Venezuela, al tiempo que se obstaculiza el ingreso de nuevas vacunas, como la Astrazeneca.

Verdaderos motivos del NO a AstraZeneca

El Gobierno de Facto ni siquiera cumple con lo que él mismo propone y aprueba en el Consejo de Derechos Humanos. Recordemos que Nicolás Maduro reafirmó que no permitirán el ingreso a Venezuela de las vacunas AstraZeneca, las cuales llegarían al país bajo un acuerdo de la Organización Panamericana de la Salud, la Asamblea Nacional liderada por Juan Guaidó y el Gobierno de facto.

Maduro se excusa en que las de AstraZeneca no son seguras, pero las razones de no permitir el ingreso y la distribución tienen señales de motivos políticos, principalmente porque el dinero para pagarlas sería liberado por Juan Guaidó y su administración.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reafirmó que la vacuna de Astra es segura, la Agencia Europea de los Medicamentos (AEM) también aseguró que tampoco ve evidencias de que esta vacuna tenga relación directa con los casos de tromboembolismo detectados en algunos países europeos. Alemania, Francia, Italia y España reanudarán el uso de AstraZeneca.

Venezuela ha tenido acceso a muy pocas vacunas, las que han llegado se han distribuido a aliados de Maduro y a muy pocas personas, rechazar un lote es rechazar la vida a millones y su derecho a la salud.

Desde PROVEA reiteramos la necesidad de permitir el ingreso de todas las vacunas disponibles, ahora más que nunca son necesarias para salvar la vida de millones, prevenir sufrimiento y blindar el sistema de salud público que está en precaria condiciones.

Lea la resolución completa aquí

Prensa Provea

G2106659