English Spanish

Provea continúa con el monitoreo sobre las condiciones laborales y medio ambiente de trabajo del personal de salud en Venezuela, en contexto de la pandemia del COVID-19.

En esta quinta edición de nuestro Boletín sobre Personal sanitario, condiciones y medio ambiente de trabajo en Venezuela, se documenta el monitoreo realizado en noviembre, mes en el que de nuevo se registró una reducción en los casos y muertes por COVID-19, de acuerdo a la información oficial. Además, se produjo un descenso en las muertes del personal médico, con lamentablemente 22 fallecidos. Mientras que en el mes de octubre hubo 16.891 casos, en el mes de noviembre se reportó un total de 10.381 casos.

En octubre solo se registraron 36 muertes, lo que significó una disminución del 73% respecto a los 131 fallecimientos registrados en septiembre; en noviembre continuó la tendencia a la baja, reportándose un descenso del 15,9% con solo 22 muertes.

Ello puede obedecer a mejor protección, más conciencia del cumplimiento estricto de las medidas preventivas y a una disminución real de contagios, mayor que la cifra oficial pero efectivamente menor. En conversaciones sostenidas por Provea con dos médicos de hospitales públicos nos indicaron que en el mes de noviembre bajaron significativamente la cantidad de personas en terapia intensiva por covid 19.

Preocupaciones por diciembre

Existe preocupación en el personal del sector salud por las consecuencias que pueda tener haber decretado el gobierno todo el mes de diciembre como mes de flexibilización y que las propias autoridades con sus actos públicos propicien el no cumplimiento de las medidas preventivas.

«Lea también: COVID-19: 4to Informe Condiciones de trabajo Sector salud en Venezuela, octubre 2020»

Con base a lo planteado, y en búsqueda de mayor información confiable, Provea consultó al ex ministro de salud y experto en medicina tropical, Rafael Orihuela, quien señaló: “Esto está indicando que vamos a estar durante 30 días con una relajación absoluta de controles sumado a lo que ya conocemos que la cifras que se manejen de casos de Covid-19 tanto de enfermos como de fallecidos, es una cifra arbitraria construida para dar la sensación de que se está controlando la pandemia. Sabemos que no es cierto. Sabemos que las cifras que el gobierno reconoce están, por lo menos, 5 veces por debajo de lo normal, de lo que esperaríamos para Venezuela, comparado con Colombia, Brasil, Ecuador y Perú. Lo que debemos esperar es que a lo largo de estos 30 días se produzca un incremento importante del número de infectados y, por supuesto, este número, relacionado con la edad, con esa gente de la tercera edad, que son más de un millón de personas en Venezuela, va a provocar un incremento de hospitalizados y de fallecidos

A más de ocho meses de inicio de la cuarentena por el covid 19 persiste la incertidumbre por la falta de transparencia de las cifras oficiales, la nula voluntad de coordinar con las academias y sectores organizados de la salud para intercambiar datos, llevar de manera conjunta el pulso a la situación y consensuar medidas que puedan adoptarse en beneficio de la población.

El gobierno actúa por su cuenta y se deja a las instituciones académicas y gremios sin mayor apoyo y sin oportunidades de dar mayores aportes para afrontar la pandemia.

Ayuda humanitaria en opacidad

En junio del presente año, representantes del gobierno interino de Juan Guaidó y del gobierno de facto de Nicolás Maduro firmaron un acuerdo, coordinado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), con el objetivo de atender la pandemia en detección de casos y dotación de insumos.

El retardo en resultados de las pruebas, impulsó a la OPS a “la adquisición de 340.000 pruebas de antígeno para procesar entre 3000 y 4000 muestras más por día”. Julio Castro, médico experto de la comisión por la Asamblea Nacional, destacó en uno de sus últimos balances, la llegada de “1,15 millones de paquetes de mascarillas quirúrgicas, 185.200 máscaras respiradoras, 126.400 mascarillas de aislamiento o caretas, 7800 lentes protectores de seguridad y 18.920 batas”.

Lo anterior denota la falta de coordinación política para hacer frente a la emergencia. Las precariedades y fallas estructurales que no se atendieron en el sector salud años atrás, están reflejando la mayor crisis en materia sanitaria del país, y probablemente de la región. Un sistema de salud no constituido, sin políticas públicas con enfoque en derechos humanos, sin mecanismos de rendición de cuentas, entre otras variables, está evidenciando la debilidad en el no aprovechamiento de recursos económicos y talento humano para sentar las bases de una política pública de salud para todos por igual.


A través de estos informes mensuales queremos contribuir a visibilizar las condiciones en que laboran las personas en el sector de la salud pública en Venezuela. Y también, hacer un llamado de ayuda y acción a las autoridades en sus distintos niveles de responsabilidad nacional, estadal y municipal como de las agencias internacionales que vienen prestando ayuda humanitaria en Venezuela.

Desde Provea, expresamos nuestra fuerza y palabras de condolencias a todo el personal de salud que está librando la batalla por la vida en Venezuela, especialmente bajo condiciones tan difíciles, también a los familiares que perdieron a sus seres queridos. Enviamos nuestro reconocimiento porque realizan día a día su labor, a pesar de las situaciones económicas y sociales, y los riesgos a los que se exponen por dar atención a la población afectada por la COVID-19.

Lea el boletín completo AQUÍ

informe-sector-salud-covid19-Noviembre2020