Rafael Venegas | Para mirar cerré los ojos. A través de las redes sociales circulaban profusas las imágenes que exhibían el rostro ensangrentado de Rufo Velandria Chacón, de 16 años, tempranamente involucrado en una protesta social porque tempranamente la crisis se le instaló en el hogar.

En la casa mengua el salario para comprar las provisiones; se reduce en calidad y cantidad el alimento que se sirve; no hay agua para lavarlo, prepararlo y acompañarlo en la mesa, no hay gas doméstico para poder cocinarlo ni luz para iluminar la cena familiar.

Cerré los ojos para atenuar el impacto emocional inevitable en cualquier sensibilidad humana –menos en la de los torturadores y represores del pueblo– y para poder mirar mejor, con la mirada del alma, de la conciencia, la síntesis del caos traducido al lenguaje cotidiano del mundo concreto de la vida.

Le limpié el rostro teñido de carmesí vital, contemplé su mirada vivaz y esperanzada, lo vi cargar su adolescencia dando la cara por el grupo familiar, terciarse al hombro la bombona del gas y caminar al lado de sus vecinos con rumbo a la carretera principal.

No estaban fraguando un plan de magnicidio, una marcha para tumbar al gobierno, barricadas insurreccionales o un levantamiento cívico-militar. Solo ejercían el legítimo derecho a la protesta para reclamar derechos conculcados. Pero del otro lado, el de los represores, sí había alevosía, premeditación y saña. Disparar a quemarropa al rostro de Rufo hasta vaciarle los ojos no es un acto aislado, un “exceso” de un par de policías o un “accidente laboral”.

Es una política de terrorismo de Estado sostenida y sistemática que cada vez más incorpora nuevas formas de tratos crueles, inhumanos y degradantes. Quizás porque creen quienes dan las órdenes que si dejan ciego al pueblo la realidad desaparece. A veces, es necesario cerrar los ojos para mirar mejor las cosas y para descifrar la senda que ha de seguir el paso cuando no estamos dispuestos a rendirnos.

ACERCA DEL AUTOR:

Profesor universitario. Dirigente político. Secretario General de Vanguardia Popular.