English Spanish

La propuesta electoral de Nicolás Maduro

El 04 de septiembre del 2013 Nicolás Maduro presenta ante la Asamblea Nacional, con bombos y platillos, el segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019. En este plan expone los “Objetivos Históricos, Nacionales, Estratégicos y Generales” que regirán su gestión, el mismo fue aprobado como proyecto de Ley de la República por la Asamblea Nacional para ese período. En el mencionado plan se establecieron un conjunto de metas en materia económica y social donde destacan  las siguientes:

  1. Tasa de Crecimiento económico anual del PIB entre 3% y 4%
  2. Tasa de Inflación promedio anual 20%
  3. Producción petrolera de 3,3 MMBD en los años 2014 y 6 MMBD para el 2019
  4. Tasa de Desempleo entre 5% y 7%
  5. Tasa de 15,00% pobreza y 0% pobreza extrema para el 2019
  6. Deserción escolar de 2,5% para el 2019
  7. Tasa Bruta de Matriculación Universitaria de 100% para el 2019
  8. Tasa de desnutrición infantil en menores de 5 años de 1,40% en el año 2020
  9. Matrícula estudiantil de 97% en educación preescolar, 98,5% en primaria y 95% en media

Cinco años después es obvio, que no se han cumplido las metas nacionales referidas a los aspectos macroeconómicos y macrosociales de Nicolás Maduro, ofrecidas en el año 2013 y contenidas en el Plan de la Patria. Para tratar de ocultar su fracaso durante estos años el régimen ha hecho uso de múltiples anuncios, decretos y medidas acompañadas de una ofensiva comunicacional donde responsabiliza a otros de su nefasta gestión.

El Decreto de Emergencia Económica de Nicolás Maduro

Para el año 2016, el país arriba a un segundo año consecutivo con cifras económicas en rojo y con grandes retrocesos en materia social. La producción de bienes y servicios se encuentra en caída libre en porcentajes significativos -4% en 2014 y -5,7% para 2015, la inflación superando los tres dígitos 180,9% en 2015 y 68,5% para el 2014, 80% en los niveles de escasez y desabastecimiento generalizado, a lo que se sumó, la destrucción del salario real de los trabajadores.

En este contexto Maduro profundizó la política de controles de precios, tipo de cambio, tasas de interés, producción, exportación e importación y acentúa el hostigamiento a la iniciativa privada. Al mismo tiempo la expansión del déficit fiscal marca la hora y atizan la inflación en el país. Es evidente entonces que el gobierno no daba respuesta a los principales problemas del país y, por el contrario, el escenario que se visualizaba era de aguda crisis económica y social originada en buena medida por la nefasta gestión económica de gobierno.

Ante la ineficaz respuesta que ha tenido ante la crisis, el 14 de enero del 2016, Nicolás Maduro promulga el Decreto N° 2.184, mediante el cual se declara el Estado de Emergencia Económica en todo el Territorio Nacional, e inicia justificándolo con una explicación según la cual con la muerte de Hugo Chávez Frías habría generado que sectores nacionales e internacionales iniciaran un plan para desestabilizar la economía del país, debilitar las instituciones establecidas y provocar una ruptura del hilo constitucional, sobre la base de un malestar social promovido por dichos sectores y que además factores internos y externos establecieron mecanismos de coordinación en el marco de la guerra económica contra el pueblo venezolano en detrimento de las actividades económicas.

Resaltó Maduro en su discurso que las medidas anunciadas son para “proteger al pueblo”, dada las amenazas existentes que afectan el derecho a una vida digna, salud, alimentación, educación y trabajo todo esto debe estar por encima de los intereses particulares de la burguesía. Los resultados económicos y sociales del año 2016, demostraron lo ineficaz del decreto de emergencia económica dado que la economía venezolana continuó en su proceso de caída con un -12% del PIB (FMI), inflación de 500% (AN), 80% de pobreza (ENCOVI, 2016) y destrucción del salario real población superior al 25% (AN) y expansión del déficit fiscal.

Las 8 leyes y medidas económicas que anunció Nicolás Maduro ante la ANC en el año 2017

Luego de los desastrosos resultados económicos del año 2016 y en medio de una grave crisis política durante el primer semestres del 2017, donde fueron asesinados más de 140 venezolanos, Nicolás Maduro nuevamente, en el marco de su estrategia comunicacional, anuncia el 7 de septiembre, durante su intervención ante la  inconstitucional asamblea nacional constituyente (ANC): un nuevo sistema para la fijación de los precios en 50 rubros, la creación de fiscales desde los CLAP y consejos comunales para vigilar los precios, aumento salarial de 40%, que incluye cestatickets, pensiones y tarjetas Hogares de la Patria, la implementación de un nuevo sistema de pagos internacionales basado en monedas distintas al dólar estadounidense, el establecimiento de casas de cambio en todo el país, la rebaja de 5% en el IVA para quienes paguen con tarjeta de débito o pago electrónico, y la reactivación de investigaciones sobre el caso Cadivi y los grandes capitales amasados durante “la guerra económica”.

Expresó textualmente “He traído algunos materiales muy importantes de lo que ha sido esta batalla durante 4 años, así como un conjunto de propuestas y ocho leyes vitales para afrontar y resolver el alza de los precios, la inflación inducida, para enfrentar la guerra económica, para castigar a los bachaqueros y para que la ANC y el gobierno revolucionario enfrenten juntos esta batalla histórica por la paz, la estabilidad y la felicidad económica del pueblo”.

Los venezolanos fuimos testigos nuevamente de los nefastos resultados económicos y sociales del régimen de Maduro en el año 2017. Por cuarto año consecutivo de caída del producto interno bruto de la nación -13.2%, lo que indica que se destruyó en cuatro años más del 30% de la producción nacional, de igual forma se agudizó el déficit fiscal, para lo cual el gobierno recurrió al BCV para financiar el mismo, lo que generó que para finales del año apareciera el flagelo de la hiperinflación dado la impresión de dinero inorgánico para financiar el déficit y pudimos observar un alza de precios del 2.616% (INPCAN), fenómeno que destruyó el poder adquisitivo de los venezolanos que ya venía en franco deterioro, el patrimonio de las familias como lo es el ahorro y sus prestaciones sociales, y el sano funcionamiento administrativo-financiero de la empresas. En 2017 la pobreza superó el 87% de la población (ENCOVI), además del incremento de la deserción escolar, aumento de la desnutrición y la huida de miles de venezolanos a otros países en búsqueda de mejores salarios, alimentos y medicamentos.

Otra vez… El Plan de Recuperación Económica del 17 agosto 2018

El viernes 17 de agosto Nicolás Maduro en cadena nacional de radio y televisión, le presentó al país un conjunto de medidas en el marco de la reconversión monetaria que el mismo denominó: El Programa de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad. El mismo consta de las siguientes medidas:

  1. Anclaje del Bolívar al Petro, señaló que un Petro tendrá un valor “oscilante” de 60 US$ “o más: el precio de un barril petrolero”. Al mismo tiempo estableció que un Petro tendrá el valor de Bs.S 3.600. Esto equivaldría a Bs.S. 60 bolívares soberanos por dólar (megadevaluación inédita de 2.400%);
  2. Un nuevo Salario Mínimo de Bs.S. 1.800;
  3. Pago de un “bono de reconversión” pagadero a los portadores del carnet de la patria por un monto de Bs.S. 600;
  4. Se comprometió con asumir por 90 días el diferencial del pago del nuevo salario mínimo de las pequeñas y medianas empresas;
  5. Creación de un nuevo sistema de precios anclado en el petro;
  6. Combatir el déficit fiscal: “déficit fiscal cero”, dentro de lo cual destaca el aumento del Impuesto al Valor agregado (IVA) en 4%, de un 12% a un 16%, manteniendo exenciones de bienes y servicios esenciales. Sobre el impuesto sobre la renta (ISLR) estableció el pago de anticipos del 1% sobre las ventas diarias de los contribuyentes especiales. En el sector financiero asegurador estipuló la cancelación del 2% y un rango para el pago de anticipos mensuales del ISLR de entre 0,5% y 2%. Además fijó un impuesto a las “grandes transacciones financieras” en un rango entre el 0% al 2% para los contribuyentes especiales, exceptuando el sector industrial hizo hincapié sobre en trabajar por un déficit fiscal cero y eliminar la emisión de dinero inorgánico
  7. Estableció un solo tipo de cambio fluctuante, anclado al petro y la realización de subastas de DICOM con mayor frecuencia a tres por semana, con la meta de llegar a cinco subastas por semana,

Sin embargo, las medidas anunciadas violan la racionalidad económica y carecen de coherencia, no constituyen un plan económico que apunte a la recuperación del país. Sobre el “déficit fiscal cero” expresa una gran contradicción debido a las magnitudes de los subsidios que ofrece Maduro, al mismo tiempo, las medidas no atacan los principales problemas de fondo, hiperinflación, distorsiones en el tipo de cambio, caída de la actividad productiva, escasez, desestímulo a la inversión, entre otros, no contempla elementos prioritarios como la generación de riqueza, la desmonetización del déficit fiscal y reinstitucionalización del BCV, para recuperar los aspectos monetarios del país que son fundamentales para la estabilidad de los precios, la fortaleza de la moneda y un tipo de cambio creíble que genere confianza.

Los anuncios evidencian que el gobierno pretende cubrir sus necesidades de recursos, dado que tiene las arcas vacías y recurre al aumento del IVA, reforma del ISLR y una megadevaluacion (inédita) que tendrán implicaciones inflacionarias.  Ante este panorama económico y social se prevé que los agentes económicos traten de subsistir y necesariamente ajustarán parte de esos costos en las escalas de precios, la otra opción es cerrar, lo que apuntará en el alza de precios, escasez y desempleo, peor aún en medio de un proceso hiperinflacionario como el que se vive en Venezuela. Así mismo, el anclaje del Bolívar al Petro en el fondo es una maniobra política y comunicacional en medio del aislamiento del sistema financiero internacional, que busca dar legalidad a las negociaciones de endeudamiento del régimen de Nicolás Maduro con los gobiernos Ruso, Chino y Turco, que al final cobrarán su deudas en dólares, campos petroleros o áreas de explotación minera, en fin, seguirá marcando el dólar, Maduro fija un valor equivalencial (Petro/precios de barril de petróleo) pero, en definitiva, muestra al dólar como valor referencial.

Sobre los anuncios de asumir las nóminas de las pequeñas empresas y comercios durante 90 días, este anuncio entra en contradicción con la estrategia de disminución del déficit fiscal y tendría un gran impacto en el mismo, además de ser un elemento de anarquía en los establecimientos donde se aplique y distorsionará la relación en la dinámica laboral.

Maduro presenta un plan lleno de contradicciones, en medio de un default, grandes compromisos de deuda externa que le auguran grandes erogaciones de divisas que no posee. En medio de todo esto tenemos un país con un agudo cuadro de crisis con una economía día a día más deprimida con la destrucción de los factores productivos, inmersa en una dantesca hiperinflación responsabilidad del gobierno y niveles de pobreza generalizada, deserción escolar alarmante y un cuadro de desnutrición infantil de emergencia. Por último las medidas anunciadas por Maduro tendrán un gran impacto en los trabajadores quienes verán sus salarios pulverizados por el alza de los precios que provocarán las medidas, los altos niveles de escasez y desabastecimiento y el colapso del sector hospitalario. El panorama económico para el cierre del año 2018 augura mayores niveles de pobreza, hambre y miseria para los venezolanos con los cual también podemos concluir que el responsable de la profunda crisis económica es Nicolás Maduro.


Especial para Provea | Econ. Luis Crespo, Prof. UCV- MSC. Moneda | @camberin