Foto: Correo del Caroní

Un nuevo asesinato en medio de protestas por servicios públicos eleva a 15 la cifra total de personas que han fallecido durante los primeros seis meses y medio de manifestaciones de calle en Venezuela, a consecuencia de la actuación de agentes de la fuerza pública y de la violencia ejercida contra manifestantes.

El diario Correo del Caroní del estado Bolívar, reportó el asesinato del niño Evelio José Rodríguez Robles (12) mientras se desarrollaba una protesta vecinal este lunes, en demanda del servicio de agua potable y electricidad en el sector “4 de Febrero” de la ciudad de San Félix en el estado Bolívar, al sur del país.

Correo del Caroní reseñó que Evelio José caminaba por las calles del sector rumbo al abasto ya que su madre lo envió a comprar casabe. En su trayecto se encontró con la protesta de los vecinos de los sectores “4 de Febrero”, “Alfa y Omega” y “La Unión” quienes protestaban desde las 7:00 de la noche. Evelio José fue sorprendido por la represión de los funcionarios de la Policía del Estado Bolívar (PEB) que comenzaron a dispersar a los manifestantes haciendo uso de sus armas de fuego. Recibió un disparo en el costado izquierdo de su cuerpo y se desplomó.

“El niño salió a comprar un casabe. Y cuando salió, recibió el impacto de bala”, comentó una de las hermanas de Evelio José al periodista Marcos David Valverde del Correo del Caroní. “La policía huyó en ese momento. Y huyó fue porque la comunidad se le fue encima”, agregó la hermana del niño al periodista.

Un denominador común

En menos de 15 días dos adolescentes -menores de 15 años-, han sido asesinados por funcionarios policiales y militares en el contexto de manifestaciones. El 5 de julio Luis Fernando Tabata (14) fue asesinado por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), durante una protesta realizada en la comunidad Mamo Arriba situada en el estado Anzoátegui en la carretera Troncal 16 entre las ciudades de El Tigre y Puerto Ordaz.

Junto a Evelio y Luis Fernando, otros dos adolescentes perdieron la vida en medio de protestas realizadas desde el pasado 11 de enero. Entre ellos hay un denominador común: eran niños, pobres, y vivían en comunidades abandonadas por el Estado y en las que sus habitantes se vieron forzados a protestar por la falta de comida y servicios públicos. Todos encontraron la misma respuesta, la represión. Los cuatro adolescentes asesinados en protestas entre los meses de enero y julio de 2018 recibieron impactos de bala que les ocasionaron la muerte. En al menos dos de esas muertes es clara la responsabilidad de militares y policías. En las otras dos, la presunta autoría material no es tan clara, pero ambas se produjeron en un contexto en el que las autoridades reprimieron e incumplieron su obligación de brindar un entorno seguro a los manifestantes contra posibles ataques de terceros.

El asesinato de Evelio José recuerda el crimen contra el niño Kluiverth Roa, ocurrido el 24 de febrero de 2015 en la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira.

Roa, de 14 años, fue asesinado por un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) que le disparó directamente a la cabeza con una escopeta cargada con perdigones, mientras se desarrollaba una protesta en el sector Barrio Obrero de dicha ciudad. Aunque las autoridades intentaron relativizar la responsabilidad de los mandos policiales de la PNB-Táchira por lo ocurrido, quedó demostrado ante la opinión pública que el asesinato de Kluiverth no era un hecho aislado y que por el contrario, fue la consecuencia de un patrón recurrente de actuación por parte de policías y militares, quienes alentados a cometer abusos por parte de los voceros del gobierno y sus mandos, actúan a contravía de los estándares sobre uso progresivo y diferenciado de la fuerza en la gestión de manifestaciones, lesionando severamente los derechos de la población.

Este nuevo y lamentable asesinato tiene también como denominador común -respecto a los anteriores asesinatos-, que es consecuencia directa del aliento a la represión y la respuesta autoritaria y hostil a la conflictividad social; confirmando la existencia de un patrón generalizado y sistemático de abusos contra la población venezolana, tal como la ha dicho la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la crisis y la actuación del gobierno venezolano.

15 manifestantes asesinados en seis meses de protestas

En apenas seis meses y medio, quince personas han sido asesinadas en protestas por alimentos y/o servicios públicos. En al menos seis de las muertes registradas, es clara la responsabilidad de agentes de la fuerza pública en la comisión de los hechos. Sin embargo, resaltamos que en todos los casos, las autoridades incumplieron su obligación de brindar entornos seguros a los manifestantes.

Al igual que Evelio José, otras 13 víctimas fueron asesinadas con impactos de bala. Una persona falleció luego de recibir el impacto de un objeto contundente.

  • El 09 de enero, fue asesinado el joven José Alberto Materán Valero (19), luego de recibir un impacto de bala durante una protesta por alimentos realizada en la población de Guanare, capital del estado Portuguesa, que fue reprimida por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana y Policía Nacional Bolivariana. Materán Valero ingresó sin signos vitales al Hospital Universitario Miguel Oraá de Guanare, junto a César Antonio Torres Fernández, quien fue herido por arma de fuego.
  • El jueves 11 de enero, resultaron asesinados durante una protesta y saqueo de alimentos en las poblaciones de Caño La Yuca, El Pinar, Tucaní, Palmarito y Arapuey del estado Mérida, Manuel Alberto Oria Márquez (23); Arturo Lino Volcanes Guillén (23); Elizabeth Sierra (26), y un adolescente de 17 años. Yusmary Katherine Guerra Viloria (32), quien habría resultado herida en los sucesos, falleció días más tarde.
  • El 28 de febrero, durante una protesta realizada en la ciudad de Carúpano por el colapso de la red de aguas negras en el sector Playa Grande, el ciudadano Argenis Serrano (33) fue asesinado producto de un disparo de un arma de fuego, luego que funcionarios policiales y militares reprimieran la manifestación pacífica.
  • El miércoles 7 de marzo fue asesinado de un disparo el jornalero Antonio Hidalgo (18), quien protestaba debido a la interrupción, por más de 50 horas, del servicio de energía eléctrica los más de tres meses sin recibir las cajas de alimentos de los Comité Locales de Alimentación y Producción (Clap) en la población de “La Luz”, municipio Obispos del estado Barinas. Por lo ocurrido aún no se han señalado responsables.
  • El jueves 8 de marzo, el albañil Carlos Guarimata (48), fue asesinado de un disparo en el rostro mientras participaba en un cierre de calle en el sector La Ponderosa de esa entidad, exigiendo la venta de alimentos regulados a través del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP). Tres funcionarios de la Policía Municipal de Bolívar fueron señalados como presuntos responsables del hecho y detenidos por agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC).
  • El lunes 12 de marzo falleció Xavier de Jesús Viloria Bastidas (27). De acuerdo a los reportes de prensa, el joven participaba en una manifestación en la población de Motatán, estado Trujillo, cuando fue impactado por una piedra en la cabeza. Fue trasladado a un centro asistencial pero ingresó sin signos vitales.
  • La noche del 23 de abril el adolescente Anderson Luis Oliveros Núñez (15), fue asesinado mientras participaba en una protesta contra la interrupción del servicio eléctrico en la Circunvalación 3, cercano al barrio La Antena en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia. Oliveros fue impactado por una bala presuntamente disparada por un conductor que transitaba por el sector.
  • El viernes 25 de mayo, Edgar Alexander Mendoza Morillo (33) falleció tras resultar herido durante un conato de saqueo en el sector Ciudad Lossada, parroquia Idelfonso Vásquez de la ciudad de Maracaibo, estado Zulia. Funcionarios del Cuerpo de Policía del Estado Zulia (CPBEZ), fueron señalados como presuntos responsables, toda vez que habría disparado contra la manifestación en la que participaba el joven asesinado. Mendoza Morillo era albañil. Luego de resultar herido, fue trasladado alServicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (SAHUM), donde falleció minutos después de su ingreso.

Desde que Nicolás Maduro asumió la presidencia, 215 personas han fallecido en el contexto de manifestaciones en el país. En cinco años y medio de gobierno, Maduro acumula la más alta cifra de personas muertas en protestas desde el año 1990.


Prensa Provea