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Este martes, funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), intentaron ingresar a la sede de Provea, en el centro de Caracas, mientras se realizaba una rueda de prensa de los familiares y abogados de los trabajadores Néstor Astudillo, Gabriel Blanco, Emilio Negrín, Alonso Meléndez, Reynaldo Cortés y Alcides Bracho.

Dos funcionarios adscritos al cuerpo de seguridad, se presentaron a las 10:30 de la mañana a la sede de la organización situada en el Bulevar Panteón de Caracas, y le expresaron a miembros de nuestro equipo su intención de presenciar lo que se estaba diciendo en la rueda de prensa, organizada por el Comité por la Libertad de los Luchadores Sociales con el apoyo de Provea.

«Sabemos que se está realizando una rueda de prensa, y tenemos órdenes superiores de entrar para escuchar lo que se está diciendo», alegaron los funcionarios a integrantes de nuestro equipo.

Miembros de nuestro equipo le indicaron a los funcionarios del Sebin que no estaban invitados a la rueda de prensa y que no eran bienvenidos en la sede de nuestro organización. Añadieron que necesitaban una orden judicial para ingresar a nuestras oficinas. Los agentes no mostraron ninguna documentación legal que amparara el procedimiento.

Los agentes de seguridad tomaron fotografías a nuestro compañero Inti Rodríguez y a sus documentos de identidad, mientras le advertían que no se las «pusiera díficil».

Durante más de 40 minutos se mantuvieron en los alrededores de nuestra oficina, hasta que la amplia presencia de miembros de la prensa y activistas sociales, los obligó a retirarse.

Provea, ha calificado esta situación como un nuevo acto de intimidación y hostigamiento contra activistas sociales y organizaciones de la sociedad civil, que se produce en medio de un creciente cierre del espacio cívico y amenazas para el ejercicio de los derechos a la libre asociación y reunión pacíficas.

En su más reciente informe, presentado este martes en Ginebra, Suiza, la Misión Independiente de Determinación de los Hechos (MDH) destacó el papel del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), «en la comisión de violaciones de los derechos humanos desde 2014, en el contexto de un ataque contra opositores al Gobierno, reales o percibidos como tales«. La Misión determinó que algunas de los abusos cometidos por ese organismo constituyen crímenes de lesa humanidad.


Prensa Provea