Un transportista de pasajeros cuyo nombre era Johan Stil Vargas Superlano, de 44 años fue asesinado con el arma de reglamento de un detective en jefe del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) Delegación San Cristóbal, el pasado 16 de diciembre de 2023.

El funcionario Jesús Gerardo Sarria junto a uno de sus hermanos serían los responsables. Es de destacar que el Director de ese organismo policial informó que las dos personas fueron detenidas

Según indican los relatos de los familiares de la víctima, su cuerpo fue hallado el 2 de enero del 2024, en avanzando estado de descomposición en los predios de la finca La Laguneta, situada en el sector Casa del Padre municipio Lobatera pero a la familia se le informó diez días después.

La víctima trabajaba como taxista desde el 2020, cargando pasajeros desde la frontera a San Cristóbal y viceversa. Por lo general, laboraba con varios vehículos y recientemente manejaba un Mazda 323 color blanco, propiedad de un mecánico identificado como R. Sarria, hermano del detective jefe J. Sarria A

Los hechos

Johan Stil se desplazaba conduciendo el vehículo con pasajeros desde San Antonio del Táchira el 16 de diciembre, y a eso de las 8:00 pm, a la altura de Zorca, municipio San Cristóbal, un motorizado colisionó con el Mazda por una de las puertas, momento en el que él llama al dueño del carro (Rigoberto S.) y le comenta acerca del hecho vial. 

Los allegados de la víctima relataron a Lupa por la Vida, que R. Sarria se enojó mucho, de inmediato lo amenazó de muerte, le dijo que le entregara el carro y le ordenó ir al sector Santa Teresa, donde el dueño del vehículo tiene su taller. Al llegar al sitio, el mecánico ya estaba en compañía de su hermano funcionario del Cicpc.

Esa noche, el conductor alcanzó a enviarle una nota de voz a una amiga en donde le pedía que lo buscara porque estaba en peligro y lo estaban amenazando. Cuando la amiga le devolvió la llamada, cerca de las 11:00 pm, contestó el detective Jesús Gerardo preguntándole que si ella iba a ir a llevar los 500.000 pesos colombianos. El funcionario le dijo a la amiga de Jhon que lo tenían amarrado, mientras ella llevaba el dinero, pero la amiga le manifestó que ella no tenía efectivo.

Esa misma noche los hermanos Sarria obligaron al conductor a llevarlos a su casa en el barrio Marco Tulio, para quitarle la nevera y la lavadora como parte de pago por el choque.

«Mi hermano lo que tenía en su poder eran 100 dólares, que era de los pasajeros que había trasladado en el día. Aparte de esos 100 dólares, le quitan la nevera, la lavadora y aun así se lo llevaron a la Casa del Padre en Lobatera y le meten un tiro», relató su familiar.

El impacto de bala que, presuntamente, le propinó el funcionario, le entró por la parte izquierda de su abdomen y dejaron el cuerpo abandonado allí. El vehículo también fue desaparecido y el dueño no lo reportó como robado, hecho que causó más sospechas entre los parientes de la víctima.

La denuncia fue recibida por San Antonio

La familia entró en angustia y a los tres días de permanecer desaparecido el taxista, acudió a la Delegación Estadal del Cicpc Táchira, situada en la avenida Marginal del Torbes de San Cristóbal, en donde no les recibieron la denuncia y los mandaron a ir a la Delegación de San Antonio del Táchira, porque decían que la víctima había sido vista era por Apartaderos, en la vía que conduce a la frontera.

También, los allegados hicieron pública la desaparición del transportista a través de las redes sociales, pero recibieron intentos de extorsiones por parte de personas que se identificaban como miembros del Tren de Aragua, que aseguraban que tenían al taxista y exigían sumas de hasta 1000 dólares; sin embargo, sus seres queridos ya se sospechaban lo peor y no cayeron en las extorsiones.

Son los funcionarios del Cicpc San Antonio quienes el 2 de enero hallan el cadáver y profundizaron la pesquisas tras trasladar el cuerpo hacia la Morgue del Cementerio Municipal de San Cristóbal. El cadáver lograron identificarlo tras los análisis dactiloscópicos.

«Nosotros no sabemos quién hizo el levantamiento ese 2 de enero, esa es la incertidumbre que nosotros tenemos, ¿por qué si ese cuerpo apareció el 2 de enero, nosotros nos venimos a enterar hasta el 12 de enero?», expresó un deudo.

Fue a través del rastreo de las llamadas telefónicas a través de la operadora Movistar como los investigadores detectaron quién era el dueño del vehículo que conducía Jhon, porque los familiares no lo conocían.

Cuando allanan la casa de R. Sarria (dueño del carro y hermano del Cicpc) allí estaba la nevera, la lavadora y confiesa que al taxista lo mató su hermano con el arma de reglamento, contaron los familiares del conductor, quienes ahora claman justicia.

El conductor deja huérfanos a tres menores de edad de 17, 10 y 13 años.

«Quizá mi hermano pensó que dándole esa nevera y esa lavadora no le iban a hacer nada, pero igualmente terminaron quitándole hasta la vida», relató el allegado.

Los parientes de Johan Stil Vargas Superlano piden que los responsables paguen por lo que hicieron, y que saquen al dectective jefe de las celdas del Cicpc Táchira donde se encuentra detenido, porque como funcionario del mismo organismo no debe pagar su condena allí.

«Que pague su condena en una cárcel, que no sea allí ni en Procemil, sino en una cárcel donde pagan todos los delincuentes y que ya Dios se encargue de hacer su justicia divina», agregaron.

De igual manera, solicitan a Tareck William Saab, Fiscal General de la República, que tome acciones al respecto, ya que se interpuso una denuncia por la fiscalía del Táchira.

Es de destacar que solo en el primer semestre de 2023 según el Informe semestral de Lupa por la Vida se produjeron 355 presuntas ejecuciones extrajudiciales. Ello no indica los altos niveles de violencia existentes en la actuación policial actuando en condiciones de servicio o mediante abuso de poder sin estar en servicio los funcionarios aprovechando la condición de funcionario y las armas proporcionadas por el Estado.  


Prensa Lupa por La Vida