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El paso se ha dado gracias a la habilitación de tres corredores humanitarios por Paraguachón

Más de 800 migrantes han regresado a su país por la frontera colombo-venezolana a la altura del corregimiento de Paraguachón, en La Guajira, durante la cuarentena para evitar la propagación del covid-19.

El paso se ha dado gracias a la habilitación de tres corredores humanitarios por parte de las autoridades de ambos países. En las últimas horas salieron 304 venezolanos, en su mayoría procedentes de los departamentos del Atlántico y Bolívar.

De acuerdo con lo señalado por el director de Migración Colombia en La Guajira y Cesar, Miguel Romo, asegura que estos corredores han sido habilitados de un día para otro, luego de que las autoridades venezolanas dan la autorización, lo que no permite una mayor y mejor organización, ya que es mucha la población que se quiere ir.

En las últimas horas llegaron seis buses, con unas 200 personas provenientes de los departamentos de Atlántico y Bolívar.

A este grupo se sumaron 104 migrantes que se encontraban en La Guajira, más de la mitad había llegado caminando desde estos departamentos, además de la ciudad de Santa Marta.(Le recomendamos nuestra galería: El ranking de las ciudades más caras para vivir en Colombia)

De este último grupo, unos 42 migrantes llegaron este miércoles a Riohacha luego de una travesía de cuatro días, en la que tuvieron que caminar largos kilómetros, consiguiendo en varias oportunidades un chance de los transportadores, lo que les facilitó un poco el desplazamiento, ya que venían cargados de sacos, colchonetas, coches de bebé, entre otros equipajes.En el primer corredor habilitado, tras dispararse el virus, retornaron 181 venezolanos, mientras que en el segundo fueron 326 hermanos del vecino país.

La razón de su desplazamiento no es otra que la falta de oportunidades para trabajar ante el confinamiento a nivel nacional a raíz de la pandemia. No tienen recursos para comer y mucho menos para pagar la pensión. Mientras que otro tanto, que habitaban en la calle, se cansaron de ser mirados como focos de contagio.

“Ya no tenía para pagar el arriendo, la comida y mi familia depende de mí y no tenía trabajo para sostenerlos. Ya no tenemos miedo de que nos vayan a desalojar y estar en la calle, como muchos que ya están y no tienen ayuda de nadie. En nuestro país la comida está cara, el sueldo no te alcanza, pero tienes el techo seguro”, asegura una de las migrantes que retorna a Venezuela.

Por su parte, el alcalde de Maicao, Mohamed Dasuki, aseguró que se está cumpliendo con todo el protocolo y que las personas que llegan no tienen ningún contacto con los habitantes, llegan al punto migratorio y de una vez pasan a territorio venezolano.

Así mismo, indicó que no tienen la capacidad de controlar el 100 por ciento de la frontera colombovenezolana en el punto de Paraguachón, ya que existen muchos pasos ilegales.

Fuente: El Tiempo