English Spanish

Según datos oficiales hasta finales de marzo en Venezuela habían sido inmunizados 98 mil trabajadores sanitarios, sin embargo, de acuerdo a información extraoficial eso solo representaría alrededor del 30% del personal activo únicamente del Ministerio Salud, sin contar a los trabajadores de otros sectores o la salud privada. 


El 7 de abril se conmemoró el Día Mundial de la Salud, sin embargo, el mundo nuevamente no tuvo nada que celebrar. 134.341.542 personas se han contagiado con el virus del SARS-CoV-2 y 2.908.375 han muerto por el mismo. Un año después en Venezuela el escenario sigue siendo desalentador, con una emergencia humanitaria compleja, una crisis sanitaria sin precedentes y una sociedad económicamente incapacitada para guardar un confinamiento tranquilo en casa.

La evidencia del tamaño de la pandemia en Venezuela ha quedado demostrada, y es 456  una cifra que se dice fácil, sin embargo, cuando volteamos la mirada y vemos que se trata de todos los trabajadores de la salud fallecidos en Venezuela a consecuencia del covid-19, todo se vuelve realmente alarmante.

Estos datos publicados por la organización Médicos Unidos Venezuela, que de manera independiente ha decidido levantar un registro sobre las muertes generadas en el sector sanitario, dejan en evidencia que la mayor cantidad de fallecimientos en el sector de la salud se han producido en los meses de agosto y septiembre de 2020, repitiendo nuevamente en marzo de este año, justo cuando el país reporta sus mayores picos de contagios.

Como parte de la alianza informátiva TalCual-Provea entrevistamos al médico Jaime Lorenzo, director de Médicos Unidos Venezuela, quien explicó cómo la crisis sanitaria ha sido un factor determinante para que el covid-19 avance en el país, y aseguró que la posible existencia de nuevas variantes serían las responsables de esta nueva ola de contagios.

-Avanza la pandemia, los casos aumentan y con ellos los fallecidos, ¿Cuál es el mayor problema que enfrentan los hospitales?

-El gran problema de los hospitales está en que se sigue manteniendo desde el año pasado la dotación no oportuna, eficiente y en cantidades suficientes del material de bioprotección, así como tampoco los mecanismos claros y definidos en función de cómo atender pacientes con covid-19 en diferentes áreas, estos se llaman protocolos; el Gobierno no ha presentado los protocolos y no hay ninguna información al respecto.

Además, cuando tienes un protocolo tienes que practicarlo para ponerlo en función y evitar algún error o que salgan las cosas mal, eso es lo primero; en segundo lugar tienes un personal que, en los actuales momentos desde el mes de noviembre para acá, estamos observando que tiene problemas para poder desplazarse. También ha habido un aumento tremendo del personal que se ha ido, antes de la pandemia comenzó todo, pero actualmente tenemos la migración del personal en función de una migración interna, esa migración interna ha hecho que mucho personal se vaya y busque otras alternativas de ingresos, y esa alternativa de ingresos está en otros sectores que no son de salud, esto se traduce en una menor cantidad de recurso humano en los centros hospitalarios a los cuales no les das en la suficiente cantidad y continuó materiales de protección.

-¿Cómo afecta al personal de salud la dotación no oportuna del material de bioseguridad?

-El material de protección es desechable y tienes que cambiarlo cada cierto tiempo, y un tapaboca en muchos casos se usa cualquier cantidad de días, entonces bajo esa situación el gran problema que tenemos es que no hay suministro oportuno y en cantidades suficientes.

-Desde junio de 2020 Médicos Unidos ha estado publicando reportes sobre el personal de salud fallecido a consecuencia del covid-19, ¿Cómo nació esta iniciativa?

-Cuando empezaron a fallecer los primeros colegas, eso fue en los primeros días del mes de junio, hubo una situación en esos días, donde nos dimos cuenta que ya estaba empezando a surgir una data de información en la que muchos no eran colegas que fallecieron por covid-19. Empezaron a decirse una cantidad de nombres y nos dimos cuenta que muchos de esos nombres habían fallecido por otras causas, o no había una claridad en la causa de la muerte. También cuando nos damos cuenta que el Estado informa el personal sanitario fallecido basándose en la PCR exclusivamente, y todos los fallecidos en función de los resultados de la PCR, notamos como profesionales de la salud que entendiendo que Venezuela tenía en su momento un solo laboratorio para procesar estas pruebas a nivel nacional, casi seguro iba a haber un problema de información, por eso decidimos crear un equipo de trabajo y técnicos en el área de salud pública y cada caso se iba a ir estudiando.

-Dado que esto puede representar un registro paralelo al del Gobierno, ¿Cómo MUV recopila los datos para sus reportes?, ¿tienen establecida una ruta de veracidad?

-Todos los casos los investigamos, primero vemos la relación o el diagnóstico epidemiológico, luego el diagnóstico clínico y luego la realización de pruebas, esto último porque nos empezamos a encontrar, que ya cuando el paciente o el fallecido cumplía con lo antes mencionado, y llegábamos a la parte de las pruebas nos encontramos que a muchos colegas no les habían hecho las pruebas o el resultado había llegado post mortem y por ende el Estado no lo estaba poniendo dentro de la lista.

Sumado a esto la Organización Mundial de la Salud dijo en el mes de febrero del año pasado, fue bastante enfática diciendo que, ante una situación de poca cantidad de pruebas PCR, (entendiendo que la prueba PCR es el mecanismo estándar para decir que está el diagnostico), pero si tú tienes tantas dificultades para hacer las PCR como pasa en Venezuela, entonces el diagnóstico de la enfermedad tranquilamente tenía que hacerse como se ha hecho siempre, basada en el diagnóstico epidemiológico y clínico.

Pero nosotros le agregamos otra cosa para confirmar la causa de la muerte, y es si ya tenemos un paciente que te dice que tuvo un contacto con un familiar o que trabaja en áreas covid-19, ese es un diagnóstico epidemiológico, viene el diagnóstico clínico y luego vienen estudios de laboratorio que dicen que estamos ante una virosis, así como la radiografía de tórax y tomografías que muestran evidencias claras que son por la enfermedad del SARS-CoV-2.

Asimismo, a estos pacientes los ingresaron en áreas de aislamiento y terapia intensiva covid-19, y les ponían tratamientos según el protocolo de esta enfermedad. Entonces el sentido común que nos dice, que son personas que fallecieron bajo las complicaciones producidas por la covid-19. Por eso se ve que nuestra información está basada en eso, las PCR en los casos que la realizan, en otros ni siquiera tomaron la muestra, y así vamos documentando y tenemos la información para quien quiera, si algún día no quieren decir ¿Qué pasó?, ¿Dónde están los datos?, tenemos los datos de cada paciente registrado, en muchos casos la fotografía, y los datos por si algún día desean contactar a los familiares para verificar que la información que estamos aportando es cierta y no falsa.

-El 18 de febrero se anunció con bombos y platillos el inicio de la primera fase de inmunización, entonces la vicepresidenta Delcy Rodríguez dijo que el primer sector priorizado sería el sanitario, sin embargo, ¿Cómo considera se ha manejado la vacunación contra la covid-19?

-Se está observando que definitivamente no hay un plan de vacunación, o por lo menos no un plan que todo el mundo entienda, porque si nos ponemos a ver están inmunizando a una cantidad de personas o se llama a vacunar y no están priorizando al personal sanitario como dicen todos los sistemas internacionales como la OMS, donde dicen que hay que hacer lo importante, y primero donde hay el mayor volumen circulando y donde hay mayor probabilidad de morir por la enfermedad.

El gobierno de Maduro dijo a la OCHA que para finales de marzo 98 mil trabajadores sanitarios habían sido inmunizados contra la covid-19, ¿Qué porcentaje representa eso en el gremio?

-Cuando lo ves así pareciera mucho, pero aquí un ejemplo, solamente el Ministerio de Salud tiene 315 mil miembros activos, si solamente el ministerio tiene 315 mil trabajadores y nos estás hablando que se vacunaron 98 mil, eso corresponde casi al 30% del personal solo del ministerio.

Además, a esa cifra le falta el personal activo del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, el Ipasme, el personal que trabaja en diferentes entes de ministerios, institutos autónomos, gobernaciones y alcaldías, eso sería entonces el complemento total del personal sanitario del sector público, es posible que haya personal sanitario que trabaje en dos organismos, eso es posible, pero creemos que el porcentaje no debe ser muy alto, entonces la información que nos dan cuando la analizamos ese valor no deja saber a cuanto personal en total corresponde esa información, pero deja ver que siguen faltando muchos.

-Cuando se habla de inmunizar al personal de salud, se refiere solo a médicos y enfermeras

-Se dice todo, médicos, enfermeras, todo el personal que trabaja en un centro de atención de salud tiene que ser vacunado, luego tienen que vacunar a aquellos grupos que si adquieren la enfermedad van a tener la fase complicada de la enfermedad y tienen una alta probabilidad de fallecer, el gran problema es que tú no puedes romper las prioridades con personas que no están tan gravemente expuestos a la enfermedad y personas que se supone no están en motivo de riesgo.