Marino Alvarado | La lucha por los derechos humanos es una lucha constante contra las arbitrariedades del Poder. Por eso en muchos países los gobiernos cualquiera sea su inclinación ideológica no simpatizan con las organizaciones de promoción y defensa de los derechos humanos y con los  individuos que las integran. Con frecuencia realizan campañas hostiles, detienen e incluso ordenan asesinar a defensores y defensoras.

El desafío para los y las defensoras es cómo mantenerse activos pese a los riesgos. Como continuar con las labores aun con un camino lleno de obstáculos.

Provea es una muestra de ello. Acosada por los gobierno de Acción Democrática y de Copei, así como por los gobierno de Chávez y de Maduro. Cada gobierno con su estilo, unos más agresivos que otros, pero todo con el mismo fin de tratar de desprestigiar y dificultar su labor. Pero ahí se mantiene apoyando a la población.

En el pasado, era acusada de defensora de guerrilleros y delincuentes. De estar al servicio de fuerzas desestabilizadoras. En el presente, también se le acusa de estar al servicio de terroristas y de ser tutelada por el gobierno norteamericano. Los dos extremos se dan la mano cuando se trata de poner trabas al trabajo a favor de las víctimas de violaciones de derechos humanos.

Una de las particularidades de Provea es que ha sido consecuente con su lema todos los derechos para todas y todos. De tal manera que ello le ha permitido atender victimas individuales y colectivas muy diversas. Sindicalistas, dirigentes estudiantiles, campesinos, mujeres líderes comunitarias, activistas políticas, empresarios, jueces, soldados y oficiales de la fuerza armada, funcionarios policiales.

De tal manera que por las oficinas han pasado a buscar orientación personas de todos los extractos sociales, de distintas opiniones políticas y de lugares muy diversos del país. Un dato poco conocido, es que Nicolás Maduro en su época de sindicalista acudió a buscar orientación. Hoy la ataca. El actual fiscal de la dictadura recibió protección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a solicitud de Provea, cuando fue detenido por policías al servicio de los golpistas de 2002. Hoy también ataca.

Tiene la organización  la satisfacción de haber logrado que muchas víctimas alcanzaran  sus propósitos de justicia o de reivindicación de derechos. Igualmente de haber contribuido en el desarrollo de algunas normativas y políticas públicas para la mejor satisfacción de los derechos.

Una organización que ha sabido renovar sus equipos y liderazgos internos, manteniendo la coherencia y elevando su capacidad de trabajo.

Hoy en momentos difíciles para la población por los altos niveles de miseria a los cuales es sometida y ante la pérdida de la democracia e instauración de una dictadura que cada vez es más perversa, Provea convoca a resistir, a unir todas las fuerzas de los sectores democráticos y proseguir con más ahínco, organización y eficacia la lucha por un mejor país. No caer en las tentaciones de salidas que provocan violencia y posiblemente más sufrimiento al pueblo.  Poe eso es insistente que la solución a la actual situación del país debe darse con el protagonismo del pueblo, de manera pacífica y por los caminos establecidos en la Constitución. Queda Provea para rato con la gente y para la gente, sobre todo los más vulnerables.

ACERCA DEL AUTOR:

Abogado, Coordinador de Investigación, Monitoreo y Difusión de Provea.