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“Un saludo a la gente de Carora mi hermano les voy hablar claro esta noche vamos a tomar Carora, el hampa de Calicanto, La Chalet vamos a salir bien armados con escopeta, fonda, vamos a salir con todo con chivera con revólver con todo lo que tengamos viejo. Vamos a acabar con esa alcaldía, va a salir el combo de Toso, Toyo, va a salir Justo, va a salir Canilla el grande , va a salir Candelilla, vamos a salir todos los combos de la Chalet, el combo de Cabeza e Piña esa gente va para allá, vamos acabar con todo, vamos acabar con ese Gobierno, hoy se toma Carora señores, hoy se toma Carora, habla el hampa de Calincanto viejo”, así lo expresaban un hombre a través de una nota de voz enviada por un grupo de Whatsap que se hizo viral el 23 de enero luego de la concentración convocada por la oposición.

Un día después que circuló el audio, funcionarios de las Fuerza de Acciones Especiales (FAES) mataron a Luis Enrique Ramos Suárez (29) “Cabeza e` Piña” y Eduardo Luis Ramos Torbello (30), quienes presuntamente estarían mencionados en dicho audio.

El 23 de enero en la población de Carora, municipio Torres del estado Lara, la concentración convocada por la oposición fue un éxito, fueron muchas personas las que acudieron, algunos retornaron a sus hogares sin novedad y otros decidieron continuar la marcha. Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) detuvieron el recorrido de la marcha, situación que caldeó los ánimos de los manifestantes quienes rompieron las filas y pasaron. De inmediato aparecieron efectivos de la Guardia Nacional quienes de la mano de funcionarios policiales empezaron a reprimir a los que allí estaban.

Castrenses y policías disparaban perdigones y lanzaban bombas lacrimógenas y los manifestantes se defendían con piedras, al menos 21 detenciones se registraron en Carora en tan solo un día, siendo la cifra más alta en el estado Lara en comparación con el 2014 y 2017 épocas duras de manifestaciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro.

Luis Enrique residente del sector Calicanto y joven muy conocido en la zona por ser deportista y cantante de la iglesia católica llamado de cariño y desde niño por sus amigos como “Cabeza e` Piña” asistió el 23 de enero a la concentración, este muchacho estuvo muy activo durante las manifestaciones del 2017. Eduardo Luis no asistió a la manifestación, pero también era conocido en la comunidad de Calicanto como opositor. Ambos jóvenes se conocían eran grandes amigos.  

Entre 6 de la tarde a 7 de la noche del 23 de enero al hermano de Luis Enrique comenzó a escuchar un audio donde lo mencionaban por su apodo y al nombrar Calicanto no había duda de que hablaban de Luis Enrique, así como lo recibió él, le comenzó a llegar a muchas personas. Luis Enrique de inmediato se comunicó a través de Facebook con el autor del audio un joven conocido como “El Chula” quien se encuentra en Colombia, le dijo que había sido una broma y decidió quedarse tranquilo.

Arrodillado ante su familia

El 24 de enero residentes de Carora vieron camionetas de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) por la ciudad. Algunos aseguran que estaban en la alcaldía, lo que si era cierto es que el audio de Whatsap que fue realizado como una broma se había hecho viral y ya estaba en manos de cuerpos de seguridad, quienes comenzaban a buscar en sus registros los apodos que allí mencionaban.

Por una fuente interna del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) se conoció que en este organismo buscaron a los allí mencionados, pero no tenían nada en sus archivos sobre estas personas, ninguno figuraba como presuntos delincuentes.

Entre las 3:00 y las 3:30 de la tarde una comisión de las FAES entró a la comunidad de Calicanto en Carora, llegaron directo a la casa de Luis Enrique “Cabeza e´Piña” dentro de la misma estaba él, sus padres quienes pasan de 60 años de edad, una hermana, cuatro niños de 2, 4, 8 y 10 años. Los dos últimos y el niño menor son sus hijos, así como dos adolescente de 13 y 14 años de edad.

Al menos 20 funcionarios entre hombres y mujeres, vestidos de negros, todos encapuchados y armados con pistolas y armas de guerra entraron a la casa.

“Mi cuñada los vio venir a la casa cuando fue a pasar para avisar ya estaban adentro y no la dejaron entrar, a mi hermano de inmediato lo neutralizaron, lo apuntaron y lo arrodillaron. A mi papá lo insultaron lo dejaron en el cuarto sentado porque no podía caminar porque tiene un problema en la rodilla, a mi mamá la arrodillaron en el mismo cuarto” relata el hermano de Luis Enrique.

Los cuatro niños y las dos adolescentes sintieron lo que era tener cerca un arma de fuego, se las pusieron en la cabeza, al mismo tiempo que los insultaban, las palabras iban de “malditos” hacia arriba, la hermana de Luis Enrique quien es discapacitada pues presenta un problema en la columna, de inmediato preguntó porque hacían eso, ella y la madre seguían insistiendo, preguntaban si era por el audio y mostraron que ese mismo 24 de enero el joven que había enviado el primer audio había realizado un segundo en donde manifestaba que se trataba de una broma y pedía que la nota de voz fuese divulgada, a los funcionarios nada le importó le dijeron que “iban a cumplir órdenes” y que los denunciaran donde quisieran que nadie haría nada porque “ellos eran la ley”.

La madre de Luis Enrique fue tratada por los funcionarios como “cabrona y sinvergüenza” a ella le halaron el cabello y al padre lo cachetearon, los amenazaban con que iban a quemar la vivienda, mientras todo eso sucedía al joven lo mantenían arrodillado en la sala de la casa. Los de las FAES le tomaron una foto a Luis Enrique o hicieron una vídeo llamada, aún su hermano no sabe a ciencia cierta qué fue, lo cierto es que los funcionarios recibieron una llamada y la persona que estaba del otro lado de la bocina vio el rostro de su hermano y al reconocerlo dijo “positivo”.

Al menos media hora pasaron los de las FAES dentro de la casa de Luis Enrique, de pronto le dicen a él que lo van a detener y le informan a la familia que también irían detenidos. A toda la familia comenzaron a sacarlos de la casa,  menos al joven, en vista de que la hermana se negaba a irse  Luis Enrique le dijo a su familia que se fuera tranquila que no pasaría nada. A sus padres, hermana, hijos y sobrinos los montaron en un convoy negro de las FAES que los trasladó a un kilómetro de la comunidad.  Cuando iban saliendo la hermana logró comunicarse con un hermano y le dijo que Luis Enrique había quedado solo en la casa.

“Todo fue muy rápido cuando mi hermana me llama que el FAES está en la casa de mis padres yo me comunicó a un número 0800 Fiscal para ver que solucionaba mientras me dirigía a Calicanto, cuando estaba llegando nuevamente llama mi hermana me dice que los dejaron botados y yo me bajo del carro, no pude entrar no me lo permitían pero allí escuche dos detonaciones supongo que eran las que mataron a mi hermano y yo estaba a escasos metros y no pude hacer nada”, relata el hermano de Luis Enrique quien no se atreve a identificarse porque siente temor.

Relata además que todo el alrededor de su vivienda estaba tomado al menos 50 metros y nadie podía entrar, ni salir de la comunidad, los vecinos fueron encerrados, los funcionarios encapuchados estaban desplegados en veredas, sobre los techos de algunas viviendas. Estando en el lugar se enteró que a su hermano lo habían matado pero no supo en qué momento lo sacaron de la vivienda.

“Del número que llame me comunicaron con un Fiscal para que atendiera el caso, pero ya era tarde mi hermano lo habían matado. Me monté en el carro y me fui a buscar a mis padres, me tocó la parte más ruda le tuve que decir que había muerto”. Cuando la familia llegó a la morgue del Hospital Pastor Oropeza de Carora supieron que el cuerpo lo habían ingresado alrededor de las 4:30 de la tarde. La minuta policial del FAES indica que el procedimiento se produjo a las 4:40 de la tarde.

Señalado desde un vehículo

Mientras eso sucedía en Calicanto el hermano de Luis Enrique cuando estuvo allá vio pasar a muchos vecinos para el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) para saber si allí estaba el cuerpo de Luis, entre esos vecinos observó a Eduardo Luis ir en compañía de algunas vecinas.

Eduardo Luis, quien era gran amigo de “Cabeza è Piña” se habían criado juntos y además se habían reencontrado después de cuatro años sin verse, porque él estaba en Caracas trabajando como taxista, acudió hasta el centro asistencial pero no encontró el cuerpo de su amigo, de regreso caminaba en compañía de una amiga a su vivienda que estaba a escasas cuatro cuadras.

Un vehículo Ford Fiesta Power oscuro pasa por un lado de Eduardo Luis y al verlo sus ocupantes retroceden, se baja un funcionario encapuchado y alto, lo revisa y al no encontrarle nada lo iba a dejar ir, pero desde adentro del vehículo dan una contra orden, le dicen que lo monten, explica la madre de Eduardo Luis. El joven era pequeño y el funcionario casi que lo cargo y lo montó dentro del vehículo la joven que lo acompañaba también se iba a meter al carro pero fue empujada y el carro arrancó, eran aproximadamente entre 5 a 5:30 de la tarde.

El Ford Fiesta Power se metió hacia la comunidad y se perdía de la mirada de la muchacha, ella corrió hasta la casa de Eduardo Luis y avisó a su familia quien corrió y la respuesta era que se lo habían llevado detenido. Una de sus hermanas se fue hasta la sede del CICPC le indicaban que allá no estaba y no eran el mismo organismo, ella se fue a la morgue buscando noticias de su hermano y allá se encontró con la familia de Luis Enrique, regresó al CICPC al rato para dejar su contacto por si notificaban algo, pero relata que la mirada de los funcionarios le decían que algo había pasado.

“Solo minutos pasaron cuando me llamó la familia de Luis me informaban que estaban bajando a mi hermano muerto, eso fue como a las 6:30 de la tarde, cuando pase a reconocerlo solo le vi el disparo en el pecho.

Sabemos que vecinos vieron que lo metieron para una vereda y allí lo mataron, pero nadie quiere hablar por miedo”, comenta la hermana de Eduardo.

La minuta policial indica que el procedimiento donde fue ejecutado Eduardo fue a las 6:20 de la tarde, así mismo en la minuta lo identifican bajo el alías “El Candelilla” apodo que según su familia no tenía, ese sobre nombre es de un señor mayor que también vive en la comunidad. La hermana comenta que Eduardo Luis no fue nombrado en el audio, pero cree que alguien iba en ese vehículo que lo señaló y posteriormente le colocaron ese apodo para justificar su muerte.

El joven tenía dos registros policiales uno del 2008 por el delito de droga, mismo que según su madre fue en Valencia, y por ello estuvo preso durante tres años y otro del año 2011 por lesiones, ambos casos ya pagados a la justicia.

En la minuta del FAES identificaba a la banda como “El Calicanto” y colocaban a “Cabeza e `Piña” como líder, indican que fueron colectados dos revólveres calibre 38 con los que presuntamente las víctimas hicieron frente a la comisión.     

Toque de queda y robo

Los efectivos del FAES estuvieron en la comunidad alrededor de seis horas, fue entre 9 a 9:30 de la noche cuando se retiraron y mientras los vecinos estaban encerrados, nadie podía entrar, ni salir de sus casas, aunque los efectivos gritaba que salieran a las calles “salgan no quieren libertad”, era lo que se escuchaba mientras empuñaban sus armas, a quien se atrevía asomarse lo apuntaban y lo mandaban a meterse, ni siquiera por la ventana podían hacerlo, por lo menos los que estaban alrededor de la casa de Luis Enrique.

A las 10 de la noche las familiares regresaron del Hospital a sus hogares, el hermano de Luis Enrique cuenta que fue muy duro entrar a la vivienda donde horas antes habían matado a su hermano. Prefirieron no tocar nada, observaron como en la puerta había gotas de sangre, cerca de una silla estaban unas almohadas o cojines arrugados presume que fueron usados para torturar a su hermano; en la puerta del cuarto de él estaba la mayor cantidad de sangre ya coagulada suponen que allí le dispararon.

“Si iban actuar tenían que llevarse a mi hermano por averiguaciones o por cualquier cosa, más no que lo fueran a ajusticiar de esa manera, porque ni siquiera el peor delincuente del mundo se le pueden violar sus derechos y el debido proceso”, expresa la familia de Luis Enrique.

Al revisar la vivienda se dieron cuenta que faltaban todos los teléfonos celulares, el dinero que su hermano usaría para comprar una mercancía en Colombia, además de llevarse medicamento y cremas que eran siete meses de tratamiento que tenían de una sobrina que sufre de una bacteria en la piel.

Denuncia la familia de Luis que hoy en día el Facebook de su hermano está activo se los siguen manejando no sabe con qué intención.

Ambas familias manifestaron que los funcionarios en Calicanto ninguno se quito la capucha, en el Hospital si lo hicieron algunos y lo que hacían era mirar a la familia y burlarse de ellos.

El cuerpo de Luis Enrique presentó golpes en su rostro y parte del cuerpo, nada de eso fue reflejado en la autopsia, a ambos les colocaron que había sido un derrame interno por el impacto de un proyectil, en cuanto a Eduardo Luis no se veía golpeado pero cuando fue preparado en la funeraria, le comentaron que tenía dentro de su cuerpo aceite de carro quemado, no saben si es que le dieron de tomar.

Consejo comunal en la mira

Luis Enrique y Eduardo Luis, eran amigos, ambos padres de familia, el primero de tres niños y el segundo de una niña especial que cumplió el 20 de febrero sus 7 años de edad.

Los jóvenes quienes se criaron juntos en Calicanto eran opositores, Eduardo Luis estaba viviendo en Caracas y llegó el 30 de diciembre a Carora, mientras Luis Enrique estaba en Colombia y había llegado el 29 de diciembre, ambos tenían pensado a retornar el 25 de enero a sus actuales hogares.

Este mes de diciembre y los primeros de enero sostuvieron encontronazos con los miembros del Consejo Comunal de Calicanto, declaran las familias de las víctimas fatales.

 Luis Enrique siempre había sido opositor, tanto que asistió en el 2017 a varias manifestaciones, era conocido por organizar los torneos deportivos y era quien recibía de la mano de Henri Falcón, ex Gobernador de Lara los kits deportivos, desde entonces el Consejo Comunal lo tenía en la mira, al punto que eran dos familias y tan solo le vendían una bolsa. La familia de Eduardo siempre tenía encontronazos también con estas personas y ahora en enero los habían hasta sacado de la lista de la bolsa de comida, una semana antes de su muerte el muchacho tomó las riendas de un camión cisterna porque la gente del Consejo Comunal no quería repartir agua a los de la oposición.

El hermano de Luis Enrique indica que ellos no tienen certeza si estas personas están detrás de lo sucedido. De hecho no señalan a nadie, pero si están claros que alguien dio la orden. Mientras la madre de Eduardo si cree que estás personas del Consejo Comunal tengan que ver en las muertes de los amigos porque uno de los miembros colocó en su estado de Whatsap cuando estaba el FAES en el lugar “a correr piojos que llego su peine”; días después de haberse cometido los crímenes se hizo una reunión en la comunidad de Calicanto y los vecinos encararon a los miembros del Consejo Comunal reclamando que eran ellos quienes habían guiado a la gente del FAES al lugar, lo negaron, pero dieron a entender que los jóvenes asesinados eran unos delincuentes.

La madre de Eduardo recordó también que durante el 2017 una de las miembros del Consejo Comunal quien dice ser miembro de un grupo denominado “Los Tupamaros” que hacen vida política en Carora en nombre de la revolución, ingresó a las viviendas de los que manifestaban y dañaron algunas pertenencias en las casas, entre esos las de ambas víctimas y eran las mismas personas con la que los jóvenes tenían discusiones.

Un poquito de justicia terrenal

“Que se haga justicia, creemos alta y plenamente en la justicia divina, porque de la justicia terrenal podemos escaparnos mucho, podemos huir, podemos ponernos máscaras, podemos tener comprado todo el sistema penal y judicial, incluso todo el Gobierno, pero de la justicia divina nadie se escapa, más que temprano que tarde la vida pasa factura. Esperamos que terrenalmente por lo menos un poquitico de justicia se haga, por lo menos que se limpie el nombre de mi hermano y se haga saber que no era ningún delincuente”, dice con su voz entrecortada el hermano de Luis Enrique.

La familia de ambas víctimas asegura que eran muchachos sanos que no tenían banda alguna, que la banda no existe y las personas nombradas allí como fue el caso del señor “Candelilla” tuvo que ser sacado del país, pues todos temen por su vida.

“No tenían problemas con nadie, el problema es que mandaron un audio y los fueron a matar al otro día, no hay motivos lo que quieran buscar no encontrarán, lo que dijeron ellos (FAES) que era un secuestrador, que tenía la comunidad azotada, es falso porque ni siquiera estaba en la comunidad solo vino de vacaciones, no hay de donde agarrarse. Nosotros somos opositores más no somos políticos, pero esto se convirtió en un caso político con intención de sembrar terror y psicoterror para que la gente no manifieste sus inquietudes”, destaca el familiar del joven asesinado por el FAES.

“Es de verdad indignante ver como este tipo de funcionarios policiales puede llegar a manipular todas esas acciones simplemente porque se sienten con todo el derecho y todo el poder. Esos muchachos no se enfrentaron”, expresan sus seres queridos.

Ambas familias expresaron sentirse más unidas, incluso entre sí ahora tiene más contactos saben que pasaron por la misma tragedia a los dos los ajusticiaron, están en la misma situación sienten miedo de estar en la comunidad, pero no tienen otro sitio a donde vivir, sienten temor por sus vidas, hasta temen que estás personas del FAES arremetan con algún integrante de la familia. 

Ellos estuvieron presentes ante una comisión de la Asamblea Nacional (AN) que estuvo presente en Lara, diputados asumieron la investigación del caso, acudieron ante el Ministerio Público a colocar las respectivas denuncias ante la Fiscalía 21 con competencia en Derechos Fundamentales por los ajusticiamientos en contra de Luis Enrique y Eduardo Luis aunque confiesan que con confían en las autoridades en este momento, pero saben que son delitos de lesa humanidad y no prescriben, tiene fe que en algún momento.


Especial para prensa PROVEA