Marino Alvarado | El futuro del país está en nuestras manos. No queda mucho tiempo. Nos jugamos en los próximos días el reconquistar la democracia o permitir que la Dictadura se consolide. El abrir camino para un cambio económico y social o permitir que se consolide una gestión de gobierno que ha demostrado evidente ineficacia incrementando la miseria y el deterioro de todos los servicios públicos. De nosotros depende que se afiance o no un liderazgo político que deteriora día a día la calidad de vida de la familia venezolana.

Si quienes hoy gobiernan imponen a punta de represión la Constitu- Golpe la mayoría del pueblo continuará empobreciendo y aumentando sus angustias. Se profundizará la crisis en el área de alimentos y la grave situación de la salud pública. No es cualquier cosa lo que está en juego, es la mejora o no de las condiciones de vida.

Estamos en el deber de mantener la movilización a lo largo y ancho del país para detener los malos propósitos del gobierno. Y es fundamental que la protesta ciudadana se mantenga con carácter pacífico. La violencia le conviene al gobierno.

Muchos de quienes hoy pertenecen a la cúpula gubernamental vienen de ser líderes de la protesta social en la década de los 80 y 90. Reprimidos ayer, son los represores de hoy. Condenaron los asesinatos de manifestantes en el pasado, pero hoy alientan los que se vienen cometiendo. Ellos saben muy bien que tiene mucho más éxito las grandes movilizaciones pacíficas, que las acciones radicales de pequeños grupos. Detener ríos humanos reclamando derechos, es mucho más difícil que reprimir a pequeños focos de violencia. Por ello se sienten satisfechos cuando algunas protestas se tornan violentas. Saben que eso aleja a manifestantes. Insistiré. Es vital mantener las movilizaciones con carácter pacífico. No le des gusto al gobierno que quiere que la lucha se reduzca a pequeños grupos violentos.

Cada vez que declaran los voceros de la dictadura sobre el propósito de la Constitu-Golpe dejan al descubierto que actúan motivados en la venganza, que pretenden aumentar los atropellos y crear mejores condiciones para seguir imponiendo el ya fracasado proyecto de gobierno. Anuncian que destituirán a la Fiscal General que los tiene locos, avisan que detendrán a líderes políticos y sociales, informan que seguirán entregando las riquezas minerales al capital extranjero, comunican que no tienen ningún interés en resolver la grave crisis de escasez de medicinas ni detener el creciente alto costo de la vida. Solo les interesa mantenerse en el poder para seguir disfrutando y dilapidando los recursos del Estado.

No hay duda, la Constitución vigente es muy democrática para un gobierno dictatorial. Es muy garantista para un gobierno que incrementa las violaciones a los derechos humanos. Muy incluyente, para un gobierno que alienta la exclusión social y política. Les incomoda, por ello quieren eliminarla.

Estamos obligados a defender la Constitución que es la hoja de ruta para garantizar avanzar hacia la realización de los derechos humanos y constituye el único documento capaz de unir a muchos

ACERCA DEL AUTOR:

Abogado, Coordinador de Investigación, Monitoreo y Difusión de Provea.