Oly Millán | A fines del 2018, la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional denunció que el monto correspondiente al desfalco a la nación, que se había acumulado durante los últimos veinte años, se ubicaba entre 350 a 400 mil millones de dólares americanos. Pues bien, vale recordar y tener presente que entre febrero de 2013 y  septiembre de 2015, varios luchadores sociales, intelectuales, exministros de Chávez y partidos políticos como Marea Socialista,  realizaron diversas acciones de investigación, denuncia y petición formal ante los órganos competentes como la Contraloría General de la República, Fiscalía General de la República y Poder Ciudadano, presidido para entonces por el actual Fiscal designado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC): el abogado Tarek William Saab, solicitándole se abriera una investigación para detectar y emprender acciones que detengan el desfalco, la fuga de capitales, el pago de deudas ilegítimas, castigo ejemplar a los responsables y hacer frente a la corrupción. Como sabemos, los resultados de las diversas denuncias y solicitudes realizadas fueron infructuosos, teniendo como resulta el silencio administrativo o, en el “mejor” de los casos, un No como respuesta.

Lo que deseamos poner en evidencia, más allá de la cronología de las denuncias que se han formulado, es que con el pronunciamiento de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional (AN) donde ésta ubica el desfalco en esa astronómica suma (cifra que pudiéramos decir, guardando las distancias, equivalente a 7 veces el Plan Marshall que destinó, después de la Segunda Guerra Mundial, EEUU para la recuperación de aproximadamente 17 países de Europa) y al comparar el actual deterioro general de las condiciones de vida de los venezolanos donde de acuerdo a la última encuesta ENCOVI, para el año 2018, 48% de los hogares venezolanos son pobres, porcentaje superior con respecto al 2017, donde sin lugar a dudas los factores estructurales y coyunturales que están afectando las condiciones de vida digna de las familias venezolanas siguen no solo estando presentes, sino empeorando cada vez más, no nos puede quedar la menor duda de que lo que se ha hecho y está haciendo con el pueblo venezolano es una permanente violación a los derechos humanos consagrados en nuestra Constitución. Nos preguntamos, si no se hubiesen fugado delictivamente parte importante de esa enorme cantidad de dólares, ¿cuántos enfermos hubiesen recibido tratamiento oportuno y de calidad?, ¿cuántas muertes por falta de medicamentos y atención de salud integral se hubiesen prevenido?, ¿cuántos niños con desnutrición estuvieran bien alimentados, y en condiciones de aportar al futuro de nuestro país? Cuantos hogares tendrían, hoy en día, un servicio de agua potable, transporte y de gas doméstico eficiente y de calidad? Cuanto del sistema nacional eléctrico se hubiese recuperado? Caracterizado, en los actuales momentos, por un colapso que no tiene precedentes en nuestra historia como nación.

Cuánta tragedia personal y familiar se hubiese  evitado, como la que afecta a  los emigrantes venezolan@s que han sido y son víctimas de redes de prostitución, de drogas, de xenofobia, de aporofobia, de abuso y explotación laboral, porque sencillamente el pueblo no se hubiese visto en la necesidad de abandonar el país para buscar contribuir con los ingresos de su grupo familiar, ante la enorme pérdida del poder adquisitivo de las familias venezolanas, impactado destructivamente por el fenómeno hiperinflacionario como expresión concreta de la profundidad de la crisis y del fracaso de la política económica. Nos entristece pensar; cuántos sueños han sido truncados…

Sin lugar a dudas el problema es todavía más complejo. Porque el país está atrapado en un círculo vicioso de una profunda crisis política e institucional, que hace cada vez más inviable cualquier planteamiento en materia de política económica y social que no atienda, como condición sine qua non,  la necesidad de recuperar el orden constitucional y por ende la credibilidad en las instituciones. En las actuales circunstancias, tenemos a un país que está imposibilitado para generarle a sus habitantes condiciones mínimas que les permita una existencia digna. Se requiere para adecentar al país, que esa nueva institucionalidad busque hasta por debajo de las piedras, de ser necesario, el dinero desfalcado y utilice esos recursos para la recuperación económica y social de Venezuela y, poder retribuirle al pueblo venezolano, a las generaciones futuras, el futuro que se les está confiscando.

http://800noticias.com/superlano-corrupcion-en-venezuela-durante-ultimos-20-anos-es-el-unico-caso-en-el-mundo.

El 27 de febrero de 2013 fue introducida por un grupo de ciudadanos y ciudadanas una exigencia de investigación y sanciones por ilícitos cambiarios ante el Ministerio Público: www.aporrea.org/actualidad/n223911.html.

Denuncia presentada al Poder Ciudadano por los integrantes de la ¨Plataforma para la Auditoria Pública y Ciudadana: https://auditoria.org.ve/2015/09/18/documento-presentado-al-consejo-moral-republicano-18-09-2015-y-video-resumen-por-gonzalo-gomez/

Revisar respuesta del Poder Ciudadano: https://www.aporrea.org/media/2018/05/cmr001.pdf

https://elpais.com/diario/1987/06/04/economia/549756006_850215.html

Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2018 (ENCOVI). http://elucabista.com/wp-content/uploads/2018/11/RESULTADOS-PRELIMINARES-ENCOVI-2018-30-nov.pdf

Para el 2017 los hogares pobres se ubicaron en un 46%.

Fobia a los pobres.

Según cifras de la AN, la inflación interanual de enero 2019 se ubicó en 2.688.670%. https://www.elimpulso.com/2019/02/07/an-inflacion-en-el-mes-de-enero-se-ubico-en-1916-7feb/

ACERCA DEL AUTOR:

Economista (UCV) y exministra del Ministerio para la Economía Popular (2006). Integrante de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la CRBV y de la Plataforma Contra el Desfalco a la Nación.