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La también llamada fiebre del ratón mantiene en zozobra  a los habitantes del municipio Rojas del estado llanero, donde se reportan tres muertes, entre ellos un niño de siete años. Piden intervención epidemiológica.


Barinas.- Así como sube la temperatura en la temporada seca en el llano barinés, también crece la angustia que generan los fallecimientos por la fiebre Guanarito, en el municipio Rojas del estado Barinas, suroeste de Venezuela.

Si bien las autoridades regionales de salud no han oficializado el número de personas que han perdido la vida a raíz de esta situación epidemiológica, familiares y residentes de los sectores afectados afirman que son tres, entre ellos un niño de 7 años de edad, en los últimos 15 días.

Para el 9 de marzo habían recopilado 15 actas de defunción y estiman alcanzar más de 40 documentos donde se registra el fallecimiento por esa enfermedad.

El epicentro de más riesgo se localiza en los sectores, Madre Vieja, Vegón de Dolores, Ramal de Dolores, Caño Hondo, Agua Larga, Cachicamo, entre otros.

Pedro Antonio Rojas, es uno de los 12 municipios que conforman la entidad barinesa. Ubicado en el eje llanero limita al este con Guanarito, del estado Portuguesa, lugar donde se originó la fiebre hemorrágica que lleva el nombre de esa población.

El municipio Rojas en Barinas limita con Guanarito en el estado Portuguesa, lugar donde se registró por primera vez la Fiebre Hemorrágica Venezolana en 1989

Saliendo desde la ciudad de Barinas hasta Libertad, capital de Rojas, hay una distancia de 97.5 kilómetros, menos de hora y media en automóvil.

Este municipio posee una población de 45 mil habitantes aproximadamente, según el censo de 2011.

Su actividad económica gira alrededor de la ganadería en sus modalidades de producción láctea, recría y venta de semovientes.

Asimismo, Rojas se ha caracterizado por la siembra de maíz, arroz y caña de azúcar. Su actual alcalde, Tito Mejías, electo en los controvertidos comicios celebrados en julio de 2025, pertenece al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Causas y sintomatología de la enfermedad

Esta enfermedad es producida por la orina, heces y saliva de roedores que abundan en las siembras de maíz y caña de azúcar, cultivos tradicionales en la parte más baja de los estados Barinas y Portuguesa.

Se transmite por contacto directo o inhalación de las excretas de estos ratones, generando una enfermedad viral zoonótica, considerada grave.

Clasificada y estudiada por los médicos como Fiebre Hemorrágica  Venezolana, es una patología que afecta principalmente a obreros rurales de cualquier edad.

Campesinos que se dedican a la preparación de tierras, siembra de semillas, cuidados de los cultivos, recolección de la cosecha hasta almacenamiento de la producción suelen ser la víctimas.

Los síntomas más comunes son fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, afección en la garganta, náuseas, vómitos, hemorragias en las encías y la nariz, y convulsiones. Esta enfermedad ha sido estudiada por los médicos venezolanos desde septiembre de 1989.

Habitantes y familiares de las personas fallecidas piden las atención de las autoridades de salud. Foto: cortesía

Protesta frenada

Para la mañana del miércoles 4 de marzo los habitantes y familiares de las personas fallecidas tenían prevista una concentración para llamar la atención de las autoridades de salud regional, sin embargo, el temor a ser detenidos o sufrir represión por parte de efectivos militares y policiales frenó la actividad.

No obstante, los dolientes por esta delicada situación de salud hicieron sus pancartas y por algunos minutos las mostraron en el sector conocido como el Ramal de Dolores, una de las poblaciones más castigadas por los efectos del virus Guanarito.

Gracias al trabajo periodístico en la zona, se pudo conocer que una comisión de médicos especialistas en epidemiología pertenecientes a la Dirección Estadal de Salud, se hizo presente en el lugar para hablar con quienes ejercían la convocatoria de la protesta pacífica.

Ambiente y centros de salud

Los moradores del municipio Rojas, específicamente en la parroquia Dolores, centran sus preocupaciones por los casos de fiebre alta y enfermedades virales en la insalubridad del entorno.

Por un lado, las aguas servidas no funcionan y esos desechos corren por encima de calles, brocales y aceras.

Describen ese panorama como un eterno problema de impacto ambiental que sufre la población doloreña.

«Es un mal de casi de toda la vida. De vez en cuando va un camión vacum (vehículo cisterna que extrae residuo de las cloacas) y resuelve por algunos meses. Acá no nos hemos enfermado por obra de Dios y porque quizás ya estamos inmunizados«, sostiene la señora Maritza León, de 63 años, habitante de esa localidad.

Ante esta realidad, en las áreas rurales las familias manejan las aguas residuales a través de un pozo séptico que construyen en sus respectivos patios.

Sin embargo, lo que pudiera ser una opción de disposición de aguas servidas, se convierte en una bomba de tiempo, pues también en los patios mediante perforaciones extraen el líquido que requieren para sus actividades diarias.

«Es común que todas las casas tengan su propio pozo de agua y su motor, porque al acueducto de estos pueblos siempre se les dañan los motores, debido a los apagones y bajones de electricidad. En Rojas, como en casi toda Barinas, la electricidad es un terrible problema«, añadió León.

Las fábricas de quesos de la zona vierten sus desechos en los ríos agravando la contaminación del entorno. Foto: cortesía

Tal cual como lo plantea el médico veterinario Daniel Fábregas, el servicio del aseo municipal es un detonante de donde proliferan alimañas, insectos y roedores, por ser un basurero a cielo abierto.

Adicionalmente la recolección de los desperdicios que hacen los camiones necesita tareas de corrección urgente.

En Libertad, capital de Rojas, en donde tiene sede la alcaldía y vive el 80% de los habitantes del municipio, el servicio de aseo es regular; no obstante, en los poblados apartados las rutas pasan, en el mejor de los casos, una sola vez por semana. «La mayoría opta por quemar la basura«, apunta Solmaira Medina, una mujer de 34 años.

Y por si fuese poco, a lo anterior se suma la contaminación que generan las fábricas de quesos, las cuales vierten a los caños cercanos el desecho de la producción láctea.

Esta práctica contamina y aniquila el ecosistema de estos cursos fluviales, además de emanar malos olores en la zona.

El saneamiento ambiental amerita una profunda revisión en todo el municipio.

«Pedimos a todos los niveles de gobierno, desde el municipal hasta el nacional, y de ser necesario, haremos llegar nuestra preocupación a organizaciones internacionales«, precisa la docente jubilada de 54 años de edad, Yenny Rodríguez.

Respecto a centros de salud, «son pocos» dice Lisveidi Rodriguez, un comerciante de Libertad.

En Rojas solo hay un Centro de Atención Integral CDI y un hospital tipo I diseñado para atender a 20 mil habitantes, pero la población supera los 45 mil.

Son frecuentes las quejas por falta de medicamentos e insumos que se requieren. De igual forma, abundan las molestias en este municipio por la ausencia del servicio de laboratorio clínico en el hospital.

«Las familias están alarmadas y quieren atención epidemiológica ya» declaró un vecino de la localidad de Libertad. Foto: cortesía

Testimonios y preocupaciones 

«Solo queremos que se nos atienda con prioridad, estamos muy preocupados por gente joven y valiosa que está muriendo«, expuso Javier Frías, presidente de la Asociación de Pequeños Productores del municipio Rojas.

«Es necesario que de manera urgente los equipos médicos de Barinas o del país se trasladen a Libertad de Barinas a atender esta emergencia, pues la gente en el pueblo está muy angustiada» añadió.

Por su parte, Agualuna Fajardo, una joven de 25 años, quien se ha encargado junto a otras personas de coordinar una acción ciudadana que va desde la recolección de datos de los fallecidos, ayudas y hasta la creación de grupos en la plataforma WhatsApp, asegura que en las últimas dos semanas ha asistido a tres velorios de personas cercanas que han fallecido tras padecer los síntomas de esta enfermedad que es letal en un 33% en casos hospitalarios.

«Hay mucha confusión, ya que no hay información oficial, unos dicen que es dengue, otros incluso llegan a decir que es por los murciélagos o por consumo de carne en mal estado, pero lo cierto es que yo he ido a tres entierros de personas muy cercanas que murieron con los síntomas del virus Guanarito«, narró.

José Nacar, ex jugador de béisbol profesional, entrenador y dirigente social en la localidad de Libertad de Barinas, pide a los gobernantes que digan la verdad.

«Queremos saber a ciencia cierta, con exámenes en manos y con rigurosidad médica, de que está muriendo nuestra gente. Nos aterra esta situación, han fallecido jóvenes de 17, 18 y 20 años. Las familias están alarmadas y quieren atención epidemiológica ya«, reclamó Nacar.

Punto de vista profesional

Desde la postura médica, la doctora Herminia Duque, infectóloga graduada de la Universidad de los Andes (ULA), aclara en un post en su cuenta en Instagram que la denominada fiebre Guanarito no se debe tratar ni confundir con el dengue hemorrágico, pues es más grave.

Tras haber valorado decenas de casos, sugiere a las personas que viven en las zonas de riesgo, que ante la aparición de un síndrome febril acudan de inmediato al centro hospitalario más cercano. Duque advierte que se trata de un virus de mortalidad elevada.

Tomado de la cuenta en Instagram de la Dra. Herminia Duque

Por su parte, el médico veterinario Daniel Fábregas, pone la lupa en la falta de políticas de saneamiento ambiental.

Argumenta que en el municipio no hay un vertedero de desechos que cumpla con las normativas de preservar el ambiente. «Acá lo que hay son botaderos de basura» lo que, a su juicio, es un caldo de cultivo desde donde proliferan los ratones con el virus.

Campaña institucional

En alianza entre la alcaldía del municipio Rojas y el equipo de epidemiología del estado Portuguesa, se pudo conocer que en los próximos días llegará una comisión a la zona más afectada para iniciar un protocolo de prevención y control epidemiológico, tal como lo han venido solicitando los pobladores.

Desde el plano institucional, pese a que los habitantes del lugar denuncian en las redes sociales escasa ayuda por parte de la municipalidad de Rojas, el alcalde Tito Mejías ha iniciado junto a su equipo de gobierno una campaña de salud.

Debido a los casos de Fiebre de Guanarito, brotes de fiebre amarilla y dengue que han surgido en esa jurisdicción, cuadrillas de la alcaldía y personal de salud realizan campañas de vacunación, fumigación abatización y charlas de orientación en escuelas.

Aunque ya representantes del Ministerio de Salud han ido a Rojas en al menos dos ocasiones en los últimos meses, los afectados ya han tocado puertas en la gobernación de Barinas presentando como pruebas 15 actas de defunción de sus familiares y esperan que el mandatario Adán Chávez no solo los atienda, sino que lidere las soluciones.

Muchas familias coinciden que en los últimos 10 años, más de 40 pudiera ser la cifra de personas que perdieron la vida por Fiebre Hemorrágica Venezolana en el municipio Rojas.


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