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Desde el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (PROVEA), el Centro de Derechos Humanos de la universidad Católica Andrés Bello y Espacio Público publicamos un documento con las acciones prioritarias para recuperar el Estado de derecho. Llamamos a la sociedad civil a articularse para exigir la reinstitucionalización de Venezuela, ante la profundización de la crisis que dejan las elecciones parlamentarias en el país.

Cada uno de nosotros/as, como individuos y sociedad, estamos llamados y podemos construir la democracia que queremos vivir o heredar a las generaciones venideras. Esta es fue idea central que hiló el foro Rescatemos el derecho a vivir en democracia.

El evento en línea se conformó como un espacio para la reflexión, partiendo de la realidad del país, y sirvió para la presentación de un “decálogo para la acción”, documento elaborado por el Centro de Derechos Humanos de la UCAB junto a las ONG Provea y Espacio Público, el cual contiene 10 postulados y propuestas para la restitución del Estado de derecho, con los ciudadanos como actores principales de este proceso.

La organización del foro estuvo a cargo del CDH UCAB y contó con la participación de Francisco José Virtuoso, rector de la UCAB; Jesús María Casal, abogado constitucionalista y profesor de Derecho en la UCAB; Carlos Correa, director de Espacio Público; Marysabel Rodríguez, investigadora del CDH UCAB; Rafael Uzcátegui, coordinador general de Provea; y Mercedes De Freitas, directora ejecutiva de Transparencia Venezuela. La moderación estuvo a cargo de Eduardo Trujillo, director del CDH UCAB.

Para hacer posible esta reconstrucción, Virtuoso ponderó el papel crucial que tienen todos los venezolanos: “estamos convencidos de que los actores principales de este proceso son los ciudadanos, las organizaciones, porque la democracia no es sólo un resultado, es también un ejercicio de lucha, de conquista, de trabajo colectivo, que genera hábitos de interrelación, de escucha y de inclusión, de compromiso colectivo. Venezuela quiere vivir en paz, reconciliada, respetando la diversidad y contando con seguridad ciudadana. Nos damos cita para proponerles el rescate de la democracia como derecho, como aquello que nos es inherente como dignidad humana, como aquello que es garantía del Estado de derecho y de la protección de los derechos humanos y, a la vez, no podemos hablar de democracia si el sistema de gobierno prescinde de los DD.HH. y del Estado de derecho”, afirmó el sacerdote jesuita. 


La Constitución Nacional fue el punto de referencia para la elaboración del decálogo en que se basa la propuesta. Fue elaborado por un grupo de organizaciones civiles, y fue enunciado – en su intervención- por Virtuoso, quien resaltó que “hemos escogido diez puntos que orienten nuestras metas y propósitos, y que deben estar más allá de la coyuntura y las diatribas políticas”, a saber:

1.- El pueblo es dueño de su destino político y los gobernantes están a su servicio
2.- Hay garantías para la participación ciudadana
3.- Hay oportunidades para la libre formación de la opinión pública
4.- Podemos intervenir en las decisiones y contribuir a resolver los problemas sociales
5.- Podemos decidir el rumbo del desarrollo económico y velar por la inclusión de todos
6.- Se celebran elecciones libres y limpias, con organismos electorales confiables
7.- Se promueve la convivencia y el respeto entre mayorías y minorías
8.- Existen límites y controles efectivos sobre los gobernantes
9.- Se exige responsabilidad, transparencia y rendición de cuentas
10.-Las Fuerzas Armadas están subordinadas al poder civil

Construir de nuevo la democracia

De la Academia de Ciencias Políticas y Sociales y profesor de la Facultad de Derecho de la UCAB, Jesús María Casal, explicó el basamento legal y teórico del decálogo, señalando que “esta democracia que queremos recuperar, en realidad debemos construirla de nuevo”.

Casal señaló que el documento hace un diagnóstico del desmantelamiento de la institucionalidad y de la devastación económica y social del país, pero al mismo tiempo hace propuestas para que los ciudadanos, haciendo uso de las herramientas democráticas que tienen como base la soberanía popular y los DD.HH., sean “capaces de definir nuestro destino colectivo”. La propuesta reconoce la actividad que han venido desarrollando las organizaciones de la sociedad civil y espera contribuir a su aglutinamiento en esa “labor de resistencia y compromiso democrático”.

Vencer juntos la pretensión del silencio

“En Venezuela se quiere construir el silencio en todos aquellos que están en desacuerdo, no se respeta la opinión de la gente, se le persigue, se le ataca y ahora se le construyen elementos penales, se han construido elementos normativos como los delitos de odio”, afirmó Carlos Correa, director de Espacio Público, otra de las organizaciones que elaboró el decálogo y cuya misión es promover la libertad de expresión, el derecho a la información y la responsabilidad social en medios.

Correa expresó que uno de los grandes retos de los venezolanos es el de estar dispuestos a informar y a informarse, porque esos dos aspectos tienen consecuencia en el país: “Estar informado es Venezuela es un gran desafío porque tienes que enfrentarte a la censura, al bloqueo y si quieres informar, probablemente, vas a ser perseguido o si tocas determinados poderes te van a atacar. Nos toca tratar de construir estrategias de acción colectiva para vencer el miedo, para democráticamente tratar de seguir participando. La mejor manera de defender este derecho es ejerciéndolo y eso pasa por hacerlo de manera creativa, novedosa y también por acompañar a aquellos que son perseguidos por que se expresan, aunque uno no coincida con esas opiniones. Tenemos que vencer juntos la pretensión del silencio. La pretensión de acallar todas las voces”.

2021, año de la sociedad civil ante la “profundización de la crisis política”

Rafael Uzcátegui, coordinador general de Provea, aseguró que el trabajo de rescate del derecho a vivir en democracia pasa por la construcción de una narrativa que inspire al conjunto de la población. “Todas las grandes gestas sociales comenzaron con una promesa y a partir de esa promesa fue que se generó una organización, un movimiento. Primero fueron palabras y seguidamente fue acción”, afirmó.

Apuntó que el decálogo es una oportunidad para que el término democracia sea un significante en el que “todas las personas se sientan identificadas con él y depositen allí sus propios deseos, sus propios anhelos, su vocación de vivir una vida digna para sí y para su familia”. Para crear esa emoción, señaló que “el gran desafío es hablarle al resto de la población que usualmente no se interesa en estos temas y particularmente en este momento, en donde como una estrategia de resiliencia -frente a la gravedad de la crisis-, muchos se están desconectando de la discusión en los espacios políticos. Hay que intentar comprender los referentes de la gente y a partir de allí establecer la comunicación”.

También vaticinó que 2021 será “el año de la sociedad civil”, debido a que las elecciones del 6 de diciembre “dinamitaron los puentes que quedaban entre los diferentes sectores políticos de la oposición venezolana”, por lo que “las organizaciones políticas continuarán fragmentándose”. En ese contexto, afirmó que serán “las organizaciones sociales, populares y comunitarias de Venezuela las que vamos a tener una mayor capacidad de denuncia, movilización y documentación para seguir exigiendo todo lo que tenemos que exigir”.

El coordinador de Provea agregó que con el decálogo “es importante hacer un debate franco, abierto, (con el liderazgo político) sobre cuál es la ruta, cuál es el camino, cuáles son las estrategias y lo que haya que revisar habrá que hacerlo y lo que haya que fortalecer pues tendremos que hacerlo como un movimiento conjunto. Este decálogo es una oportunidad”.


El documento “Rescatemos el derecho a vivir en democracia. Decálogo para la acción”, está disponible para su lectura aquí. Puedes suscribirlo AQUÍ

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