Aproximadamente 600 pacientes renales en el estado Bolívar reclaman las dificultades que enfrentan para acceder al derecho a la salud en el estado.

Dificultades como el acceso a combustible para movilizarse a su unidad de diálisis ubicada en el anexo del Hospital Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar; la falta de suministro de hormonas necesarias en la diálisis, como la “eritropoyetina humana”, que no se consigue por medios privados y es de posesión exclusiva del Estado, así como insumos y medicinas en general, obligan a que los pacientes que no lleven los insumos no puedan ser atendidos en los centros asistenciales.

Las denuncias abarcan también la falta de equipos disponibles en la mencionada unidad, y las fallas de los servicios básicos, como la electricidad y el agua.

“​​Nuestros derechos fundamentales están siendo violados porque no nos están garantizando nuestro derecho a la salud y a la vida como lo dice la Constitución y pedimos todo el apoyo posible para seguir adelante con esto hasta ser tratados dignamente”, declaró uno de los pacientes.

Un paciente renal, cuya identidad pidió no fuera revelada, residente de Ciudad Guayana, relató cómo se ven obligados a trasladarse a Ciudad Bolívar para dializarse, pues hay aproximadamente 423 pacientes solo en la zona de Puerto Ordaz y no disponen de cupos en la ciudad. Los pacientes deben dializarse tres veces a la semana, y en el marco de la escasez de combustible, han solicitado en numerosas ocasiones apoyo al comando de la Guardia Nacional de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) en Ciudad Bolívar y apenas les ofrecieron 25 litros una vez a la semana, lo cual es insuficiente para cubrir los traslados.

“Cuando les reclamamos que no es suficiente para todos los recorridos que debemos hacer, los funcionarios nos dijeron que eso era lo que había. Hicimos un documento firmado por los 193 pacientes de Ciudad Bolívar, que fue recibido formalmente el día lunes 6 de julio de 2020, ante la propia ZODI y ellos mismos nos respondieron por escrito que no podían aumentarnos el surtido de gasolina porque no había suficiente. Nos están violando nuestro derecho a la salud y poniendo en peligro nuestra propia vida”, manifestó el paciente de Ciudad Guayana.

Cuando un paciente renal no se dializa, corre el riesgo de una muerte inminente, la diálisis les restaura la dosis de electrolitos y les extrae el exceso del líquido que retienen, porque su riñón no puede procesarlo, y además les ayuda a regular los niveles de tensión arterial.

La diálisis es solo una parte del tratamiento

Además, la diálisis no es todo lo que requieren. La escasez de insumos médicos también afecta gravemente su situación y el número de pacientes que fallece por no tener acceso a estos insumos va en aumento.

Por cada diálisis, los pacientes requieren de 3 gasas, una bata quirúrgica,  un par de guantes estériles y  2 jeringas de 10 ml, que deben llevar al hospital 3 veces a la semana. Ellos denuncian que el Seguro Social está  fallando en la regularidad del envío, y asimismo, cuando llega el kit, solo llega 1 gasa, 1 par de guantes y 1 jeringa, y han observado que además no están debidamente esterilizados, porque están sellados de manera rudimentaria, lo que genera otro riesgo de infección.

Así como se presentan fallas en el suministro de los kits, también sucede con los medicamentos; actualmente no se entregan y los pacientes no tienen suficientes recursos para comprar hipertensivos. La diálisis sube la tensión y muchos se dializan sin tomar su antihipertensivo, lo que puede ocasionarles un ACV, o en el peor de los casos, la muerte. Según indican los pacientes, algunos médicos han hecho peticiones directas al Seguro Social, a la oficina de suministros en Caracas, y les responden que no tienen suficientes insumos. 

Por otra parte, hormonas como la “eritropoyetina humana”que les ayuda a mantener los niveles de hemoglobina alta o controlada, y que debe ser inyectada en cada diálisis, son también imprescindibles y no se consiguen por medios privados o particulares, pues son de posesión exclusiva del Estado. “Yo tengo anemia severa y hoy me tuvieron que hacer una transfusión de sangre para dializarme porque estoy descompensado, ya que no he podido adquirir la eritropoyetina”, comentó uno de los afectados.

La falta de la eritropoyetina también afecta a los niños, que son más vulnerables a la anemia y no se les puede inyectar mucha sangre porque ellos tienden a reaccionar mal a las transfusiones por la falta de la hormona.

Finalmente, está el riesgo de quienes se encuentran en lista de espera. Estos no están a la espera de equipos, están esperando que otro paciente fallezca para tomar su lugar, una situación que es cada vez más recurrente, dadas las condiciones que enfrentan: entre 7 y 12 pacientes renales fallecen semanalmente, unos  en lista de espera para ser dializados y otros por la falta de insumos médicos y medicinas.

Los pacientes se sienten cada vez más desmotivados, por esta precaria situación, por ejemplo, uno de ellos relató que: “Un paciente se murió porque no tenía dos jeringas para poderse dializar. ¿Cómo se le quita la vida a alguien por no tener dos jeringas?, nos hace sentir muy mal a nosotros como pacientes, nos desmoraliza, nos desmotiva, nos sentimos abandonados. Hasta el personal de salud se siente frustrado porque ellos hacen todo lo que está en sus manos”.

Logros a través de terceros

Han acudido ante la Defensoría del Pueblo y el Ministerio Público, así como ante  al Instituto de Salud Pública del estado Bolívar, adscrito al  Ministerio del Poder Popular para la Salud que debe dotarles del material de bioseguridad, así como al Seguro Social de esa región que debe proveerles los kits de diálisis, y no han obtenido respuesta de ninguno.

Sin embargo, revelaron cómo el principal apoyo lo han recibido a través de instituciones como la Cruz Roja Internacional, quienes han brindado una invaluable ayuda en la compra de insumos, como una bomba de osmosis, que limpia y purifica el agua con la que los dializan, y la construcción de 2 pozos profundos en el hospital para poder extraer el agua y tener siempre el suministro, porque, aunado a todos los obstáculos que presentaban, tenían que tramitar ante Barrio Nuevo Barrio Tricolor que les mandara una cisterna de agua.

Prensa Provea.